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«Ucrania y la batalla entre imperios» por Miguel Silva

Ucrania y la batalla entre imperios.
Por Miguel Silva

Raro es decirlo de esta manera, pero el conflicto en Ucrania no es un conflicto sobre el derecho de Ucrania de definir su futuro, más bien es un conflicto sobre cuál imperio va a ganar de ese derecho de Ucrania de definir su futuro.
Diciéndolo en otras palabras, en los países de Europa del este, hay un conflicto entre poderes imperialistas en competencia. Por un lado, el poder imperial de los EE.UU., todavía el poder geopolítico y económico más grande del mundo (aunque un poder en descenso), apoyado por varios de los poderes de Europa. Y por el otro lado, el poder del débil imperio ruso, apoyado por el enemigo número uno de los EE.UU., China.
Es decir, el conflicto NO ES la pura imposición del poder gringo/Europeo, sino un enfrentamiento entre bloques de poder en competencia geopolítica y económica. Y como tal, no va a ser el último conflicto de este tipo.

Sobra la Historia de Ucrania
El país de Ucrania ha sido un campo de batalla entre poderes imperiales durante los últimos dos siglos. Ha sido atraído hacia países de Europa, como Austria, Alemania o Francia. Eso, por un lado. Y por el otro lado, atraído por Rusia.
Por ende, es un país muy diverso. La parte del oeste es católica, atraída hacia Europa y la parte del este es ortodoxa y ha sido integrada económicamente y culturalmente al imperio ruso, primero bajo los zares y después bajo el imperio estalinista.
Es un país que sufrió terriblemente, durante la primera guerra mundial, la itervención militar contra la revolución rusa, luego la colectivización forzada de la agricultura y la hambruna que esta trajo, y la invasión de las fuerzas nazi en 1941. En fin, un país que ha sufrido y no necesita nuevos ejércitos de la OTAN o de Rusia en su territorio.

Necesita Paz.
La conciencia nacional que creció bajo estas presiones externas se mostró fuerte durante el colapso de la URSS, pero desde ese entonces, el país ha sido controlado por grupos de oligarcas que han buscado apoyo del oeste, o del este.
En el año 2014, se giró hacia el oeste, hacia Europa, y Putin reaccionó apoyando fuerzas del este (hoy día «independientes»), que querían separarse del gobierno nacional proeuropeo.

La crisis Hoy.
Aunque Rusia ya no es un poder imperial de primer nivel, ES un productor de gas y petróleo de primer nivel, el segundo poder militar del mundo y ha mostrado esa fuerza en Siria, Chechenya y Kazakhstan. Quiere volver a ser un poder imperial del primer orden.
Lo que ha provocado la crisis de hoy es, por un lado, la expansión del poder de la OTAN hacia las repúblicas de la ex-URSS, y por el otro la reacción de Putin frente a esa expansión. En otras palabras, por un lado, la presión por la integración de aquellas repúblicas al oeste y por el otro la presión por Putin de sacar de los EE.UU. una promesa que ellos no van a integrar a Ucrania a la OTAN.
La integración de Ucrania a la OTAN sería demasiado explosiva para ambos bloques, porque cualquier conflicto sobre esa república podría provocar una guerra mundial.
Entonces, es probable que va a ganar Putin en el conflicto, porque es probable que NO se va a integrar Ucrania en la OTAN. Y también porque se ha acercado a China que está creciendo como un poder imperial nuevo.

Por el otro lado, Biden necesita ganar apoyo político a su lado después del fracaso público en Afganistán, entonces las negociaciones van a mostrar «públicamente», que Putin ha cedido al poder militar de los gringos.
Sin embargo, como conversamos antes, los conflictos entre los bloques imperialistas van a seguir, porque cada lado quiere mejorar su posición geopolítica.
Esta competencia, este conflicto entre poderes imperialistas, puede provocar guerras a pesar de la integración económica entre los mismos poderes. Rusia, por ejemplo, es el segundo o tercer mayor proveedor de petróleo a los EE.UU. La U.E. importa un 80% de su gas natural y Rusia representa el 44% de esas importaciones.

Son bloques económicos integrados los imperios que se enfrentan, pero tampoco hay que olvidar que fueron capitales, empresas, alemanes que invirtieron en la industria pesada y de armamentos durante el zarismo ruso… pero igual se provocó la primera guerra mundial entre los dos poderes y otros.
Integración, entonces, no significa paz sino conflicto entre poderes. Quizás el próximo enfrentamiento inter-imperialista va a ser sobre el control de Taiwán por China o los EE.UU., en Asia.
El mundo va a ser mejor sin la OTAN. Los billones que los países militarizados gastan en sus fuerzas armadas, podemos usarlos en la construcción de hospitales, colegios y puentes en países donde hoy reina el imperio del hambre.

 

 

 

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