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«Ucrania, la sombra de 1991 y 2014 en la guerra de hoy» por Miguel Silva 

Ucrania, la sombra de 1991 y 2014 en la guerra de hoy. 

Miguel Silva (Foto de la casa de ex-presidente y amigo de Putin, Víktor Yanukóvich)

En estas líneas, analizamos por qué la rivalidad imperial y la división nacionalista han desmembrado a Ucrania desde 2014. En estos días cuando algunos hablan de los ucranianos del “oeste” como una población entera de nazis, vemos a algo de la historia de los ucranianos – del este y del oeste- unidos. 

Se ve el gobierno ucraniano a través de ópticas muy distintas, Algunos sostienen que es un conglomerado de fuerzas fascistas y nazis, mientras otros piensan que ahora es gobierno sufriendo bajo la agresión rusa. Para entender la verdad, es preciso echar la vista a los últimos ocho años.   

En 1990, las luchas por la independencia, la democracia y las huelgas habían demostrado que la unidad era posible. A las huelgas de los mineros del Donbass, en el este, se unieron los centros mineros de las zonas centrales de Ucrania occidental. En las regiones orientales de Donetsk y Luhansk, el apoyo a la independencia no bajó del 83%. 

La independencia y las crisis económicas. 

Las opiniones nacionalistas y reaccionarias que hoy son tan poderosas, no han representado a la mayoría porque las viejas divisiones lingüísticas y étnicas se rompían. Entre 2003 y 2010 disminuyó el porcentaje de jóvenes que utilizaban sólo el ucraniano o sólo el ruso. El uso bilingüe de las lenguas rusa y ucraniana aumentó del 19% en 2003 al 40% en 2010. La mayoría de los ucranianos y rusos son bilingües, se casan entre sí y conversan en ambas lenguas.  

Pero Ucrania fue asolada por la hiperinflación de los años 90 y el crack financiero mundial de 2008. 

 La rivalidad imperialista entre Occidente -Estados Unidos, la OTAN y la UE- y Rusia se había intensificado en la región que va desde el Mar Negro hasta el Océano Caspio.  Estas presiones habían provocado una guerra en Georgia en 2008 y tensiones en toda la zona. Esto significaba que el acercamiento a un bloque económico -la UE o la Unión Aduanera Euroasiática de Rusia- conllevaba la alineación militar con la OTAN o con Rusia.  

Pero los oligarcas y los políticos fomentaban las divisiones regionales y étnicas entre rusos y ucranianos y desde hace mucho tiempo. Esto sirvió para asegurar su base política y desviar la ira popular. A pesar de las divisiones nacionalistas que fomentaron los ricos y poderosos de Ucrania, en 2009, el número de ucranianos que veían las divisiones étnicas como un problema se redujo del 50 al 37%.  

Sin embargo, cuando la clase dirigente ucraniana aumentó las divisiones tras la crisis financiera de 2008, esta cifra disparó, hasta llegar a 73% en 2014.  

Las divisiones y las crisis. 

Según las cifras del Banco Mundial, Ucrania era más pobre en 2013 que en 1990, y todavía lo es. En 2013, la clase dominante estaba desesperada y esperaba el rescate a manos de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), o de Rusia.  

Acto seguido, en el año de 2014, estallaron protestas masivas contra el presidente ucraniano Víktor Yanukóvich. Protestas contra la corrupción del régimen y de los «oligarcas», empresarios súper ricos y políticamente poderosos. Cuando los manifestantes irrumpieron en la mansión familiar del presidente Yanukóvich, se quedaron atónitos ante el lujo que encontraron (ver la foto arriba).. un techo de cobre fino, un zoológico privado, un campo de tiros subterráneo, un campo de golf de 18 hoyos, pistas de tenis y un bidé bañado en oro. Todo aquello en un país donde el 35% de la población vivía en la pobreza.  

El Maidan 

Cada «acuerdo» político entre Ucrania y los poderes del este o del oeste, imponía enormes tensiones a la economía ucraniana que dependía tanto de los mercados rusos como de los occidentales. Así que, cuando Yanukóvich recurrió a Rusia, se desencadenó las protestas del «Maidan», llamado así por la céntrica Plaza de la Independencia de la capital ucraniana, Kiev. 

Parecía que el maldito oligarca del bidé de oro iba a ser aliado ruso y las protestas contra la corrupción y la desigualdad se desviaron hacia exigir un acuerdo con la UE. Fue un giro muy divisivo.  

Las protestas del Maidan para exigir al gobierno la firma del acuerdo con la UE fueron pequeñas. Sin embargo, la brutal respuesta de la policía cambió eso. En particular la violencia de las tristemente célebres Berkut -las «Águilas Doradas»-, extraídas de las unidades policiales especiales OMON de la era soviética, con una cultura profundamente antisemita. Los Berkut se lanzaron, desalojando a los manifestantes de la plaza y persiguiéndolos por las calles con palos. Las manifestaciones crecieron a integrar a cientos de miles de personas, más opuestas a la brutalidad policial que a la lealtad a la UE o a Rusia. 

Hacia dónde vamos 

Creo que es preciso en este punto hacer una pausa y discutir un tema muy importante. Es el tema de la protesta y la política. En el sentido que una protesta es una reacción contra la desigualdad, la corrupción, una medida por el gobierno o el patrón, el ataque contra una mujer o un niño. En fin, una protesta que quiere parar la injusticia. 

Sin embargo, sin embargo, la dirección que tome esa protesta, y quienes son los y las que controlen esa protesta, son temas donde intervienen grupos organizados de la izquierda — y de la derecha. Intervienen fuerzas que quieren la emancipación para todos, y también intervienen fuerzas reaccionarias. Podemos pensar de muchos ejemplos de protestas que han comenzado “bien” pero que terminaron “mal”, bajo el control de la derecha, los gringos, los nacionalistas.  

La gran pregunta, entonces, es ¿habría sido mejor no apoyar la protesta al principio porque las fuerzas reaccionarias eran capaces de controlarla? 

Y otra pregunta relacionada… ¿Una protesta que termina bajo el control de los reaccionarios fue, por esa misma razón, un movimiento reaccionario desde el principio? 

Las protestas contra la corrupción y la desigualdad de los ricos y poderosos alrededor de Yanukóvich, terminaron siendo protestas en pro de una alianza con los poderes del Oeste. ¿Por esa razón eran protestas reaccionarias desde el principio? 

Yo digo que NO, porque siempre hay un riesgo que el sistema nos puede vencer, pero igual hay que organizar la rebeldía. Las protestas contra los oligarcas podrían haber terminado, como el Praga en 1968 o en Budapest en 1956, con el comienzo de un nuevo país mucho mejor. Pero hay otros que plantean que una rebeldía que podría estar aprovechada por nuestros enemigos, es, por esa misma razón, un movimiento reaccionario. Están equivocados.  

El Maidan, suma y sigue 

En enero y febrero de 2014, las fuerzas de seguridad recurrieron a métodos mortales:  francotiradores se cobraron la vida tanto de los manifestantes como de las fuerzas de seguridad. Murieron más de 100 personas y 2.500 resultaron heridas. Los fascistas ucranianos y la extrema derecha se presentaron a la vez como víctimas y como la defensa más decidida contra el Berkut. Los chovinistas y los etno-nacionalistas fomentaron más divisiones. La UE, la OTAN y Estados Unidos se apresuraron a tratar de fomentar un régimen pro-occidental, mientras Rusia buscaba fomentar las divisiones y los temores entre los rusos étnicos del este. 

Luego, los nacionalistas ucranianos presentaron a los rusos del este de Ucrania como «colonizadores» de una quinta columna extranjera. Y los hablantes de ucraniano en el oeste fueron retratados como viles colaboradores nazis, que odiaban a los rusos étnicos y a los rusos en general. 

 Yanukovich huyó a Moscú, su Partido de las Regiones se derrumbó y se instaló un gobierno pro-occidental. En fin, tanto el Occidente como Rusia intervinieron para apoyar a sus respectivos agentes en Ucrania. Mientras el Occidente apoyó al nuevo gobierno ucraniano y su «Operación Antiterrorista» en el este, Rusia se anexionó Crimea en febrero de 2014 y prestó apoyo material y político a las fuerzas separatistas de Donetsk y Luhansk, cuyas principales figuras eran chovinistas rusos 

 Igor Girkin fue nombrado «ministro de defensa» de la «República Popular de Donetsk». Había servido en las dos guerras de Chechenia y en la limpieza étnica serbia de Bosnia.  Ayudó a organizar fuerzas rusas en una escisión separatista en Moldavia y participó en la anexión rusa de Criméa. Su fantasía era restaurar el gran imperio ruso de los eslavos.  

 Simultáneamente, el gobierno ucraniano apeló a los etno-nacionalistas más reaccionarios, rehabilitando el legado de los colaboradores nazis implicados en la matanza de judíos en el Holocausto. Su decisión de lanzar una «Operación Antiterrorista» contra el este, apoyada por voluntarios de extrema derecha y fascistas, cimentó las divisiones.  

 En mayo de 2014, nacionalistas de extrema derecha, dirigidos por los Nazi, masacraron a 43 manifestantes pro-rusos en Odessa, en el sur de Ucrania. Esto, y con la matanza de civiles por parte de unidades del ejército ucraniano en Mariupol, polarizó las opiniones de muchos en el este que se habían mostrado reacios a tomar parte en acciones de odio nacionalista. Sin embargo, ya hemos visto que la extrema derecha, los fascistas y los chovinistas de ambos bandos no han representado a la mayoría de la población ucraniana, ni del este ni del oeste. 

 En fin, la tragedia de Maidan fue que fue víctima de la rivalidad imperialista que desmembró a Ucrania. Ambos bandos ahora acusan a las fuerzas más reaccionarias del bando contrario y ambos bandos tienen sus fascistas, sus nazis y sus ultra nacionalistas.  

Sin embargo, y a pesar de las divisiones, todavía había un enorme deseo de paz y de poner fin al conflicto antes de la invasión. En una encuesta realizada hace sólo tres meses, el 35% de los ucranianos, excluyendo las zonas escindidas de Luhansk y Donetsk, se oponía a la adhesión a la OTAN.   

El conflicto Hoy. 

Zelensky, que es judío, fue elegido por una aplastante mayoría en la segunda vuelta en 2019, como un no-político que iba a barrer a los candidatos de la vieja guardia. Se presentó con una plataforma de «paz» y se comprometió a poner fin al conflicto. Sin embargo, esa posición no pudo resistir las rivalidades entre Rusia y los países de la OTAN ni la presión interna de las fuerzas pro-occidentales dominantes en el Estado ucraniano. 

Hoy Zelensky ve que la única respuesta es la escalada del conflicto.  

La tragedia de Ucrania es encontrarse en el centro de la rivalidad imperialista entre Rusia y la OTAN. Los Acuerdos de Minsk -negociados en 2014 y 2015 entre Rusia y la UE, principalmente Alemania y Francia- simplemente congelaron el conflicto y las divisiones dentro de Ucrania, en vez de solucionarlas. 

 Ucrania no estaba en la mesa. Ese «conflicto congelado» solo sirvió para tapar la acumulación de tensiones.  

Por su lado, Rusia pretendía asegurar la «autonomía» de las repúblicas escindidas dentro de Ucrania, poniendo fin a su acercamiento hacia la UE y la OTAN.  

Mientras tanto, las potencias de la UE y el gobierno ucraniano se fijaron en aquellas partes de los acuerdos que podían ayudarle a acercarse a la OTAN y a la UE.  

A finales de 2021, Rusia vio que estaba perdiendo ante el mayor peso económico de la UE y el aumento en la colaboración militar del gobierno ucraniano con la OTAN. Vladimir Putin vio esto como una amenaza al dominio ruso sobre las antiguas repúblicas soviéticas- y decidió ejercer un brutal poderío militar. 

 

Comentarios (2)

  • roberto

    Y los 15 mil nuertos en la zona del Dombas que son para ud. estimado ? no existen, son seres invisibles? Trata de haccer de lo relevante una irrelevancia,los nazis son los que gobiernan Ucrania por muy judío que sea su títere-presidente,porque en la entidad sionista también gobiernan judíos y tratan a los palestinos de Gaza como ellos fueron tratados por Hitler.Cuando habla de un Putin imperialista me pregunto cuantas bases militares tienen los yankis sólo alrededor de Rusia?,cuantas bases tiene Rusia fuera de sus fronteras?.Rusia maneja el F.M.I. la O.N.U.la O.E.A. la O.T.A.N. ? El banco mundial,el banco interamericano de desarrollo,la internet,google,facebook o youtube ? (todos lugares donde se aplica la censura sin asco) tiene la maquinita de imprimir el billete que mas circula,tiene uns deuda impagable,le debe a cada santo una vela,confisca,roba saquea ,todo lo que se le ocurre,oro,obras de arte y antiguedades,petróleo en alta mar y tambien en los campos de Siria,ademas de eso tienen las santas bolas de cada año hacer un reporte de los países que violan los derechos humanos,o quien trabaja bien con la D.E.A. u quien no,seguimos???
    Y ud. dice que el imperialista es Putin …………

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