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Toman fuerza las acusaciones hacia los gobiernos de Ucrania y Estados unidos por instalaciones de Armas Biológicas en territorio ucraniano

Desde hace años, una de las acusaciones del Gobierno de la Federación Rusa hacia el Gobierno de Ucrania, es el que bajo su territorio se vienen instalando «biolaboratorios» que en la práctica son, como han mostrado varias investigaciones de variado tipo y fuente, laboratorios de armas químicas en conjunto y bajo control del de Estados Unidos.

Sobre estas actividades hay una supuesta prohibición internacional, contenida principalmente en la «Convención sobre Armas Biológicas» de 1972, o con su nombre completo, «Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción y el Almacenamiento de Armas Bacteriológicas (Biológicas) y Toxínicas y sobre su destrucción».

Obviamente, Washington y la OTAN han acallado las denuncias, y la prensa occidental le han seguido, como en todos estos temas, con obediencia y silencio.

Pero resulta que ahora que el Ejército de la Federación Rusa ha avanza sobre el territorio ucraniano, comienza a destaparse la verdad, pues el imperio estadounidense y el Otanismo están preocupados de que esas instalaciones, investigaciones y eventualmente armas biológicas, caigan en manos rusas (Se entiende que instalaciones y cosas de este tipo no es cosa de desmontarlas y trasladarlas muy fácilmente).

Hoy Victoria Nuland, ex Embajadora de Estados Unidos en la OTAN, vocera del Departamento de Estado, encargada de asuntos euroasiáticos, etcétera., concurrió ante el Senado estadounidense a abordar diversos temas de la crisis en el país, e hizo un reconocimiento velado de que efectivamente en territorio ucraniano existen «instalaciones de investigaciones biológicas» y que Washington tenía conocimiento de ellas:

«Estados Unidos está trabajando con Ucrania para evitar que instalaciones de investigaciones biológicas caigan en manos de los rusos»

 

 

Antes las denuncias eran tratadas por las vocerías estadounidenses como meras «teorías de la conspiración». Pero ahora el tono cambia de manera significativa. Y nótese el eufemismo de ocasión utilizado: «instalaciones de investigaciones biológicas».

También el Gobierno de China se sumó a las interpelaciones que han sido insistentemente presentadas por las vocerías oficiales rusas en todas estas semanas. Zhao Lijian, vocero de la cancillería China salió hoy diciendo: «Estados Unidos tiene 336 laboratorios bajo su control en 30 países, incluidos 26 solamente en Ucrania. Debe dar cuenta completa de sus actividades militares biológicas en el país y en el extranjero y someterse a verificación multilateral»

 

En el reportaje «The Pentagon Bio-weapons», de la periodista y corresponsal en Medio Oriente de nacionalidad búlgara, Dilyana Gaytandzhieva, se aporta abundante documentación acerca de estas actividades e instalaciones, algunos de los cuales fueron publicados por los propios organismos del gobierno de Estados Unidos.

 

Gráfica con algunos de los bío-laboratorios con control estadounidense en África y el espacio euroasiático.

Los denunciados bio-laboratorios estadounidenses en Ucrania.

 

«La Embajada de Estados Unidos en Ucrania acaba de eliminar de su sitio web todos los documentos sobre 11 biolaboratorios financiados por el Pentágono en Ucrania. He publicado todos estos documentos (ahora borrados por la Embajada) aquí», haciendo referencia al reportaje citado.

 

 

En América Latina, también hay denuncias fundadas de estas instalaciones, como el de la base militar de la marina de Estados Unidos llamada NAMRU-6 ubicada en Perú, como indica la nota y video introductorio sobre este tema (recomendado y en castellano), «ABC de la Geopolítica: La Guerra Biológica»:

 

 

 

Equipo de política internacional de Revista De Frente

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