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Teniente Ojeda// «La cobertura de los medios chilenos a Simonovis que entorpeció actuar de la PDI»

Por: Nicolás Romero

El 21 de febrero del presente año, El ex teniente y opositor venezolano  Ronald Ojeda Moreno, de 32 años, es raptado alrededor de las 3.15 de la madrugada desde el departamento donde vivía en la comuna de Independencia. Vestía solo ropa interior al momento de ser secuestrado.

El viernes 1 de marzo fue encontrado el cadáver de Ojeda oculto debajo de bloques de cemento, los que fueron removidos por la PDI mediante el uso de una máquina retroexcavadora. Por su secuestro y asesinato fue detenido un venezolano de 17 años, mientras que otros dos involucrados permanecen prófugos.

El primero en hablar a escazas horas del hecho sobre el secuestro fue Iván Simonovis. A través de su cuenta de X, aseguró que estábamos ante una «incursión ilegal» de Alexander Granko, oficial de la Guardia Nacional venezolana, en territorio chileno. A escasas horas de ocurrido el suceso y en vivo desde Miami, la prensa chilena le entregó una amplia cobertura, donde instaló la tesis de que el secuestro había sido realizado por el gobierno de Nicolás Maduro y que Ojeda se encontraba secuestrado en Venezuela. La interesada cobertura de los medios alineados a la derecha y a EEUU, sólo entorpeció el actuar de la Policía de Investigaciones y se orientó, a mediante un montaje, tensionar las relaciones diplomáticas entre ambos países, en un momento donde se busca colaborar para resolver la crisis migratoria y de seguridad por la que atraviesa nuestro país.

 

 

«La madrugada de hoy funcionarios del DGCIM se hicieron pasar por funcionarios de inmigración de Chile y secuestraron al Tte. Ronald Ojeda Moreno. Se desconoce su paradero», expresó sin empacho en la red social.

Simonovis fue entrevistado en diversos medios chilenos. En 24 Horas, sostuvo que «lo último que se me dijo, hace aproximadamente una hora, es que el teniente Ronald Ojeda Moreno estaría ya en Venezuela».

«No lo puedo corroborar, no lo puedo asegurar», recalcó. Sin embargo, explicó que un compañero militar de Ojeda habría conversado con familiares, quienes le señalaron que el ex teniente ya estaba en Caracas.

 

En Canal 13, Simonovis fue presentado como ex preso político de Venezuela y reiteró la misma información, aunque con más seguridad. En ese canal, reiteró que «la última información que se maneja es que ya el teniente Ojeda Moreno estaría en Venezuela».

El periodista Cristián Pino le preguntó por el origen de esa información, a lo que Simonovis explicó que fue «lo que le informaron a la hermana del teniente Ronald Ojeda (…) me pasaron esa información, que a ella la habían llamado y le habrían dicho eso».

 

Los vínculos de Iván Simonovis con Guaidó y la CIA

Iván Antonio Simonovis Aranguren (64 años), nacido el 3 de marzo de 1960 en Caracas, Venezuela, es un detective criminalista y consultor penal.

En noviembre de 2004, fue detenido y acusado por el gobierno de Hugo Chávez por su  participación en la violencia de los sucesos de Puente Llaguno ocurridos el 11 de abril de 2002, precedente del golpe de Estado. En esa época, Simonovis ocupaba el cargo de Secretario de Seguridad Ciudadana del Distrito Capital.

Tras años de encarcelamiento, finalmente se fugó en mayo de 2019 con apoyo de Juan Guaidó. El 16 de mayo de 2019 varios medios reseñan que Simonovis escapó de arresto domiciliario. Horas más tarde, en una rueda de prensa, el  autodenominado «presidente encargado» Juan Guaidó confirmó que «fue liberado tras un indulto» en su carácter de presidente encargado.

Fue jefe de inteligencia y seguridad del líder opositor Juan Guaidó. Actualmente está radicado en Miami, lugar común de operación de las oposiciones políticas de países latinoamericanos que funcionan financiadas y orientadas por el Departamento de Estado norteamericano.

Sobre su relación con los departamentos de inteligencia norteamericano, En Julio de 2019, el medio de derecha argentino INFOBAE señalaba:

«Iván Simonovis, el preso político más antiguo del régimen chavista, aprovechará su exilio en Estados Unidos para reunirse en los próximos días con agentes de la CIA, el FBI y la DEA para brindar información sobre casos de corrupción que salpican a la dictadura de Nicolás Maduro.

«Yo doy información sobre diversos casos, me reúno. Voy allanando el camino, voy a tener reuniones con la CIA, el FBI y la DEA», indicó el ex jefe de seguridad ciudadana de la Alcaldía Mayor, durante una entrevista a la periodista Luz Mely Reyes.»

A modo de cierre

Desde el año 2019 con el anuncio del presidente encargado Juan Guaidó, la región se ha visto involucrada en las consecuencias de los ataques de EEUU a la economía y gobierno venezolano. La creciente ola migratoria es consecuencia de una «guerra de baja intensidad» con la que se busca debilitar al gobierno de Venezuela y así, la influencia de China y Rusia en la región. No es de extrañar que esta agresión se intensifique en la medida que se aceleran los enfrentamientos regionales entre EEUU y Rusia/China en Ucrania, Palestina y prontamente en Taiwán, intercalado por «tiempos de paz» como el que se vivió recientemente con la reanudación de las inversiones norteamericanas en petróleo en Venezuela. Tampoco es casualidad que muchas veces estas agendas imperiales de intervención en Venezuela operen de manera contradictoria. Fue el mismo Donald Trump quien afirmó que el desastre de Cúcuta (Enero/febrero 2019) fue promovido por el Departamento de Estado y que el se opuso. Para EEUU y sus aliados occidentales estos son años claves para asegurar su presencia y control de los bienes comunes naturales de la región y para excluir al eje articulado en los BRICS de su esfera de influencia.

Es en ese contexto que debemos comprender tanto el apoyo del gobierno de Sebastián Piñera a la agenda Cúcuta 2019, orquestada en la región por el denominado y disuelto «Grupo de Lima», como la caotización del país desde 2019, que se ha traducido en una crisis de migración  de seguridad. Nuestro país no sólo ha quedado expuesto al florecimiento de la migración irregular y al aumento del crimen organizado y sus consiguientes delitos violentos, el alineamiento de los medios de comunicación y de las derechas con las agendas desestabilizadoras se ha traducido en una violación fragante de la soberanía nacional. En el caso en cuestión, la propaganda nortemericana de Simonovis fue amplificada por medios nacionales y regionales y buscó entorpecer el trabajo persecutorio de nuestras policías. A su vez con traspies, se volvió a instalar el fantasma de la «intervención chavista» en asuntos internos de Chile, tal y como lo intentó Piñera durante la revuelta social del 2019. Esto es posible, por la ausencia de una opinión pública nacional seria, independiente y defensora de los intereses estratégicos del país.

 

 

Equipo editorial Revista De Frente

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