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“Río 2025: los BRICS se fortalecen como alternativa geopolítica”

«La declaración final, de 126 puntos, reflejó las principales preocupaciones y propuestas compartidas por los países miembros. Uno de los ejes centrales fue la crítica al proteccionismo de las economías desarrolladas, con énfasis en las medidas unilaterales que afectan al comercio internacional. Asimismo, se hizo un llamado a una reforma profunda del sistema multilateral, con especial atención a la ONU, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones que, según el bloque, ya no representan de forma equitativa los intereses del Sur global.

Otro punto destacado fue la condena a las agresiones militares en Medio Oriente, en particular los ataques sufridos por Irán y la situación humanitaria en Gaza, reafirmando la postura del BRICS a favor de una solución de dos Estados para Palestina. En cuanto al conflicto en Ucrania, la declaración optó por un tono cauteloso, sin responsabilizar directamente a Rusia, aunque señalando la necesidad urgente de diálogo y paz.»

 

Por: RDF

 

La ciudad de Río de Janeiro fue el escenario de la XVII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del bloque BRICS, realizada los días 6 y 7 de julio de 2025. La cita reunió a representantes de once países que hoy conforman este espacio político, económico y diplomático que busca consolidarse como una fuerza alternativa frente al orden internacional dominado por potencias occidentales. Bajo la presidencia pro témpore de Brasil, el encuentro marcó un nuevo capítulo en la expansión e institucionalización del grupo, que nació originalmente en 2009 con Brasil, Rusia, India y China, y que luego incorporó a Sudáfrica en 2011.

En esta edición, participaron activamente líderes y enviados de las once naciones miembros actuales: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia y, en calidad de observador, Arabia Saudí. La presencia de mandatarios como Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Narendra Modi (India), Cyril Ramaphosa (Sudáfrica) y Prabowo Subianto (Indonesia), así como la participación virtual de Vladimir Putin y la representación del gobierno chino a través del primer ministro Li Qiang, dio cuenta de la centralidad geopolítica que ha adquirido el bloque.

La declaración final, de 126 puntos, reflejó las principales preocupaciones y propuestas compartidas por los países miembros. Uno de los ejes centrales fue la crítica al proteccionismo de las economías desarrolladas, con énfasis en las medidas unilaterales que afectan al comercio internacional. Asimismo, se hizo un llamado a una reforma profunda del sistema multilateral, con especial atención a la ONU, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, instituciones que, según el bloque, ya no representan de forma equitativa los intereses del Sur global.

Otro punto destacado fue la condena a las agresiones militares en Medio Oriente, en particular los ataques sufridos por Irán y la situación humanitaria en Gaza, reafirmando la postura del BRICS a favor de una solución de dos Estados para Palestina. En cuanto al conflicto en Ucrania, la declaración optó por un tono cauteloso, sin responsabilizar directamente a Rusia, aunque señalando la necesidad urgente de diálogo y paz.

En materia ambiental, los países miembros exigieron a las naciones desarrolladas cumplir con sus compromisos de financiamiento climático y respaldaron la iniciativa brasileña «Tropical Forests Forever Facility», destinada a la conservación de los bosques tropicales. También se discutieron mecanismos para aumentar el uso de monedas locales en el comercio bilateral y fortalecer el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), con el objetivo de reducir la dependencia del dólar en las transacciones internacionales.

La cumbre de Río 2025 confirmó el crecimiento del BRICS no solo en cantidad de miembros, sino también en ambición política. Con cerca del 40 % del PIB global por paridad de poder adquisitivo y más del 45 % de la población mundial, el bloque se posiciona como una plataforma capaz de disputar la hegemonía global. Aunque persisten diferencias internas y desafíos en su articulación práctica, los BRICS avanzan con paso firme en la construcción de un nuevo equilibrio internacional, más representativo de la realidad multipolar del siglo XXI.

Equipo editorial Revista De Frente

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