«Por qué es necesario defender el Litio» por Miguel Soto, dirigente sindical Constramet

Por qué es necesario defender el Litio

Por Miguel Soto, dirigente sindical Constramet

La mayor cantidad de las reservas mundiales de litio se encuentran en Chile, con el 52% del total. Junto con Argentina y Bolivia, son denominados el triángulo del litio de América Latina. 

 El litio es un recurso que tiene una importancia creciente en el mundo. Además de sus usos tradicionales, en creación de grasas lubricantes, vidrios, cerámicas, etc., hoy es considerado un material energético fundamental. Sus propiedades físico-químicas, han permitido desarrollar baterías que pueden acumular grandes densidades de energía, siendo además un material muy liviano. 

Estas nuevas aplicaciones abren inmensas oportunidades de investigación y desarrollo. El litio se utiliza para almacenamiento de energía, a través del uso en baterías eléctricas y acumuladores termosolares. Muy importante para la industria electrónica y automotriz, así como para el uso continuo de las energías renovables no convencionales, eólica, solar, geotérmica- donde se requiere acumular la energía producida durante el día. 

Contribuye a la eficiencia energética, con el empleo de aleaciones de aluminio-litio que permiten tener materiales estructurales livianos y resistentes, cuyo uso en la industria aeronáutica y de transporte terrestre significa un ahorro considerable de energía. 

En Europa principalmente, los fabricantes de vehículos han recibido fuertes subvenciones estatales, para dejar de fabricar vehículos con combustibles de origen fósil, para fabricar masivamente vehículos eléctricos. Esto significa un aumento de la demanda en el mercado de las baterías recargables, donde las baterías de litio, por su alta densidad de energía, las hace altamente competitivas. Esto permite además un encadenamiento productivo con el cobre, ya que un vehículo eléctrico, requiere una mayor cantidad de cobre fino.  

La necesidad que tiene el planeta en energías renovables no convencionales, hace que el litio aumente su potencial estratégico, para la producción del tritio, que es el combustible de la futura fusión nuclear. Existe el proyecto, ITER, que integra China, la Union Europea (a través de Euratom), India, Japón, Corea, Rusia y los Estados Unidos que han firmado una colaboración de 35 años para construir y operar el dispositivo de ITER. Con un programa de dos décadas, los miembros compartirán los resultados experimentales y cualquier propiedad intelectual generada. (www.iter.org).  

Todo esto explica la fuerte alza de los precios que ha experimentado el litio en los últimos años, y la ambición desmedida de las transnacionales de apoderarse de esta riqueza estratégica.  

Chile junto a Bolivia y Argentina, conformando el triángulo de litio, tienen una importancia geopolítica evidente, que han sido incapaces de complementar.  

En nuestra región el litio se encuentra en salares, en la forma de salmuera, junto a otros valiosos minerales como potasio, sodio, boro, sulfatos y cloruros. Una de las mayores reservas está en el Salar de Atacama, que reúne las mejores condiciones del mundo para su explotación: alta ley,  ausencia de elementos contaminantes, gran tasa de evaporación por el calor y la sequedad existente, que redunda en una extracción barata y eficiente. La infraestructura de caminos y agua que ya existe hacen de este salar un lugar privilegiado para la obtención de litio. 

Desgraciadamente, hasta ahora los productos del salar –como el litio- se exportan sin o con escaso valor agregado, perdiendo el país la posibilidad de generar ingresos muchísimo más altos que los obtenidos actualmente. De acuerdo a una tabla de valores de Corfo, de uno a cien,  la mayoría del litio que se exporta a muy lejos de su máximo de valor agregado que podría ser  100.  

Es el momento de pensar en el país, cuando los precios del litio están entre los 25 y 30 mil dólares  la tonelada y siguen en alza, sería bueno tener una política de estado más ambiciosa y con mirada de futuro, que cautele el interés público con respecto a las enormes riquezas que tenemos en los salares. En el año 2014, la Presidenta Bachelet creó la Comisión Nacional del Litio para diseñar una política nacional del mineral y de gobernanza de los salares.  

En el Informe, entregado en un enero del 2015 y titulado «Litio: una fuente de energía, una oportunidad para Chile”, la Comisión destacó al litio y los salares como bienes estratégicos para Chile, subrayando que el Estado debe ser efectivamente el “auténtico dueño de estas riquezas». Para ello debería crearse una nueva institucionalidad, que asegure la sustentabilidad de los salares con una adecuada gobernanza. Esto significa dotar a un Órgano del Estado de los recursos materiales, humanos, científicos y técnicos adecuados para que pueda cumplir cabalmente con el rol normativo, regulador y fiscalizador que le corresponde. 

Para maximizar la captura de la renta y el aprovechamiento de los recursos naturales extraídos del salar, se propuso la creación de una empresa pública. Esto significa asumir labores de explotación de los salares, sola o en asociación con terceros; conocer el mercado del litio, potasio, boro y otros; promover el conocimiento científico y técnico tanto de extracción como de productos derivados. Agregar valor, tanto en la explotación como en los productos obtenidos, al decir de algunos expertos “aguas arriba y aguas abajo”. 

Se implementaron, un par de medidas. Por ejemplo, la empresa estatal Codelco entró a la industria de litio para explotar los salares de Maricunga y Pedernales, donde tiene pertenencias. Se creó el Comité Corfo de Minería No-Metálica, con el fin de implementar acciones de gobernanza de los salares, maximizar la renta en provecho de todos los chilenos. Éste, durante el gobierno de Piñera fue desmantelado por Sichel. 

El 7 de noviembre de 2016 se formó, El MOVIMIENTO EL LITIO PARA CHILE, integrado por organizaciones de trabajadores, -activos y pasivos-, públicos y privados,  estudiantiles, sociales, científicos e investigadores. Este Movimiento se constituyó con el objetivo, de impulsar las orientaciones del Informe de la Comisión Nacional del Litio.   

En esa tarea exigían que SQM sea declarada de interés nacional para obtener su nacionalización y recuperar el Litio para Chile. Que el Estado encabece la explotación de este mineral a través de una Empresa Nacional del Litio, iniciativa que se plasmó en dos proyectos de Ley, que no pudieron avanzar en la cámara.  

Se realizaron campañas de difusión, en las Universidades , sindicatos y juntas de vecinos, para que la ciudadanía se entere de la importancia de este recurso y su trascendencia para la economía del país. Se logró detener la entrega de nuevos Contratos Especiales de Operación de Litio (CEOL) a privados, como ocurrió con Minera Salar Blanco.  Se apoyó la decisión de Codelco de iniciar las operaciones en el Salar de Maricunga y Pedernales.  

También se rechazó el acuerdo espurreo entre el vicepresidente del organismo estatal, Eduardo Bitran, y SQM, que se realizó de espaldas de la ciudadanía y constituye una traición a la memoria del Presidente Salvador Allende, quien nacionalizó el cobre y el salitre y también a aquellos que tuvieron la visión de crear un organismo como CORFO para industrializar Chile y dejar de entregar nuestras riquezas sin valor agregado. 

 

El 13 de octubre 2021 el gobierno de Piñera anunció un llamado a Licitación para otorgar nueva cuota de explotación de Litio por 400 mil toneladas hasta por 29 años, proceso que culminaría este 14 de enero del 2022.  

 Cinco son las empresas destinatarias de esta licitación; entre las que están: la tristemente célebre SQM, recordada por financiar ilegalmente a políticos de varios sectores, y sus conflictos con las comunidades locales. Y ALBEMARLE que mantiene un conflicto con el Estado Chileno, por incumplimiento del último contrato, donde se comprometió a entregar un 25% del litio procesado a empresas que fabricaran en Chile productos con valor agregado.  

 Corfo llamó a una licitación Internacional para las empresas interesadas en procesar ese litio, varias se interesaron en instalarse en Chile, pero ALBEMARLE desconoció el contrato, por lo cual las interesadas se retiraron. Está siendo investigada ALBEMARLE por la venta de litio a sus empresas asociadas a un precio menor al mercado, perjudicando al país. Además está demandada por la dirección del trabajo de acuerdo al artículo 485 y siguientes del Código del Trabajo, por prácticas desleales graves, cometidas durante el proceso de la huelga en la negociación colectiva que culminó el 15 de septiembre del 2021. 

La licitación actual.

La licitación actual es inoportuna e improvisada, y tiene características similares a las realizadas el año 2012, que fue declarada desierta por vicios similares a los de hoy. Además, significaría un retroceso en relación a los contratos que ya existen con las dos empresas que explotan litio en el Salar de Atacama, Albemarle y SQM. Es una licitación que sigue en la lógica extractivista, donde no se pone en resguardo el medioambiente, el respeto al derecho de la libertad sindical, no se considera a las comunidades y no contempla agregación de valor al litio. 

 Esta licitación tiene solo la ambición de apoderarse del 52% de las reservas mundiales de litio que tiene Chile, conocido su uso como un material estratégico para las tecnologías necesarias para la transición a energías renovables. Y una herramienta clave para enfrentar el cambio climático.  

 

Comentarios (1)

  • Ivonne Gutiérrez

    El litio es de los chilenos

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