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«Nuestro conflicto es con el proyecto sionista y no con los judíos» Hamas se refiere a los hechos del 7 de octubre

«Instamos a oponerse a los intentos israelíes de causar otra oleada de expulsiones -o una nueva Nakba- a los palestinos, especialmente en las tierras ocupadas en 1948 y en Cisjordania. Insistimos en que no habrá expulsión al Sinaí ni a Jordania ni a ningún otro lugar, y si hay alguna reubicación para los palestinos, será hacia sus hogares y las zonas de las que fueron expulsados en 1948, como afirman numerosas resoluciones de la ONU.»

Por: DeFrente

A continuación reproducimos, íntegro y traducido al castellano, y debido a su indudable interés, el Memorandum publicado por la Oficina de Prensa de Hamás el pasado 21 de enero, titulado «Nuestra narrativa… Operación Inundación de Al-Aqsa». También puede descargarse el documento en inglés a través del siguiente enlace:

Nuestra Narrativa… Operación Inundación Al-Aqsa Oficina de Prensa de Hamás

En el nombre de Alá, el Clemente, el Misericordioso

A nuestro firme pueblo palestino, a las naciones árabes e islámicas; a los pueblos libres de todo el mundo y aquellos que abogan por la libertad, la justicia y la dignidad humana.

A la luz de la actual agresión israelí contra la Franja de Gaza y Cisjordania, y mientras nuestro pueblo continúa su batalla por la independencia, la dignidad y la liberación de la ocupación más larga de la historia, durante la cual ha dado las mejores muestras de valentía y heroísmo al enfrentarse a la maquinaria asesina y a la agresión israelíes. Nos gustaría aclarar a nuestro pueblo y a los pueblos libres del mundo la realidad de lo que ocurrió el 7 de octubre, los motivos que hay detrás, su contexto general relacionado con la causa palestina, así como una refutación a las acusaciones israelíes y poner los hechos en perspectiva.

Contenido

Primero: ¿Por qué la Operación Al-Aqsa?

Segundo: Los acontecimientos de la Operación Inundación de Al-Aqsa y respuestas a las acusaciones israelíes

Tercero: Hacia una investigación internacional transparente

Cuarto: Un recordatorio al mundo: ¿quién es Hamás?

Quinto: ¿Qué se necesita?

I ¿Por qué la Operación Inundación de Al-Aqsa?

1. La batalla del pueblo palestino contra la ocupación y el colonialismo no comenzó el 7 de octubre, sino que empezó hace 105 años, incluyendo 30 años de colonialismo británico y 75 años de ocupación sionista. En 1918, el pueblo palestino poseía el 98,5% de la tierra de Palestina y representaba el 92% de la población de la tierra de Palestina. Mientras que los judíos, que fueron llevados a Palestina en campañas de inmigración masiva en coordinación entre las autoridades coloniales británicas y el Movimiento Sionista, consiguieron hacerse con el control de no más del 6% de las tierras de Palestina y ser el 31% de la población antes de 1948, cuando se anunció la Entidad Sionista en la tierra histórica de Palestina. En aquel momento, se negó al pueblo palestino el derecho a la autodeterminación y las bandas sionistas emprendieron una campaña de limpieza étnica contra el pueblo palestino con el objetivo de expulsarlo de sus tierras y zonas. Como resultado, las bandas sionistas se hicieron con el control por la fuerza del 77% de la tierra de Palestina, donde expulsaron al 57% del pueblo palestino y destruyeron más de 500 pueblos y ciudades palestinas, y cometieron docenas de masacres contra los palestinos que culminaron con el establecimiento de la Entidad Sionista en 1948. Además, como continuación de la agresión, las fuerzas israelíes ocuparon en 1967 el resto de Palestina, incluidos Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén, además de territorios árabes alrededor de Palestina.

2. Durante estas largas décadas, el pueblo palestino ha sufrido todas las formas de opresión, injusticia, expropiación de sus derechos fundamentales y políticas de apartheid. La Franja de Gaza, por ejemplo, sufrió a partir de 2007 un bloqueo asfixiante durante 17 años que la convirtió en la mayor prisión al aire libre del mundo. El pueblo palestino de Gaza también sufrió cinco agresiones de guerra destructivas, en todas las cuales «Israel» fue la parte ofensiva. El pueblo de Gaza en 2018 también inició las manifestaciones de la Gran Marcha del Retorno para protestar pacíficamente contra el bloqueo israelí, sus condiciones humanitarias de miseria y para exigir su derecho al retorno. Sin embargo, las fuerzas de ocupación israelíes respondieron a estas protestas con una fuerza brutal por la que murieron 360 palestinos y otros 19.000 resultaron heridos, entre ellos más de 5.000 niños, en cuestión de pocos meses.

3. Según cifras oficiales, en el periodo comprendido entre (enero de 2000 y septiembre de 2023), la ocupación israelí mató a 11.299 palestinos e hirió a otros 156.768, la gran mayoría de ellos civiles. Lamentablemente, la administración estadounidense y sus aliados no prestaron atención al sufrimiento del pueblo palestino en los últimos años, sino que dieron cobertura a la agresión israelí. Se limitaron a lamentar la muerte de los soldados israelíes el 7 de octubre, incluso sin buscar la verdad de lo ocurrido, y se escudaron erróneamente en la narrativa israelí al condenar un supuesto ataque contra civiles israelíes. La administración estadounidense proporcionó apoyo financiero y militar a las masacres de la ocupación israelí contra civiles palestinos y a la brutal agresión contra la Franja de Gaza, y aun así los funcionarios estadounidenses siguen ignorando las matanzas masivas cometidas por las fuerzas de ocupación israelíes en Gaza.

4. Las violaciones y la brutalidad israelíes fueron documentadas por muchas organizaciones de la ONU y grupos internacionales de derechos humanos, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, e incluso documentadas por grupos israelíes de derechos humanos. Sin embargo, estos informes y testimonios fueron ignorados y la ocupación israelí aún no ha rendido cuentas. Por ejemplo, el 29 de octubre de 2021, el embajador de Israel ante la ONU, Gilad Erdan, insultó al sistema de la ONU al romper un informe para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU durante un discurso ante la Asamblea General, y lo arrojó a un cubo de basura antes de abandonar el estrado. Aun así, fue nombrado al año siguiente -2022- vicepresidente de la Asamblea General de la ONU.

5. La administración estadounidense y sus aliados occidentales siempre han tratado a Israel como un Estado por encima de la ley; le proporcionan la cobertura necesaria para seguir prolongando la ocupación y reprimiendo al pueblo palestino, y también permiten que «Israel» explote esta situación para expropiar más tierras palestinas y judaizar sus santuarios y lugares sagrados. A pesar de que la ONU ha emitido más de 900 resoluciones en los últimos 75 años a favor del pueblo palestino, «Israel» se negó a acatar ninguna de estas resoluciones, y el VETO de EE.UU. siempre estuvo presente en el Consejo de Seguridad de la ONU para impedir cualquier condena a las políticas y violaciones de «Israel». Por eso vemos a EEUU y a otros países occidentales cómplices y socios de la ocupación israelí en sus crímenes y en el continuo sufrimiento del pueblo palestino.

6. En cuanto al «proceso de solución pacífica». A pesar de que los Acuerdos de Oslo firmados en 1993 con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) estipulaban el establecimiento de un Estado palestino independiente en Cisjordania y la Franja de Gaza, «Israel» destruyó sistemáticamente toda posibilidad de establecer el Estado palestino mediante una amplia campaña de construcción de asentamientos y judaización de las tierras palestinas en Cisjordania y Jerusalén ocupadas. Después de 30 años, los partidarios del proceso de paz se dieron cuenta de que habían llegado a un punto muerto y de que dicho proceso tenía resultados catastróficos para el pueblo palestino. Los responsables israelíes confirmaron en varias ocasiones su rechazo absoluto a la creación de un Estado palestino. Apenas un mes antes de la Operación Inundación de Al-Aqsa, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, presentó un mapa del llamado «Nuevo Oriente Próximo», en el que «Israel» se extendía desde el río Jordán hasta el mar Mediterráneo, incluyendo Cisjordania y Gaza. El mundo entero en ese podio -el de la Asamblea General de la ONU- guardó silencio ante su discurso lleno de arrogancia e ignorancia hacia los derechos del pueblo palestino.

7. Después de 75 años de implacable ocupación y sufrimiento, y después de fracasar todas las iniciativas de liberación y devolución a nuestro pueblo, y también después de los desastrosos resultados del llamado proceso de paz, ¿qué esperaba el mundo que hiciera el pueblo palestino en respuesta a lo siguiente?

♦ Los planes israelíes de judaización de la bendita mezquita de Al-Aqsa, sus intentos de división temporal y espacial, así como la intensificación de las incursiones de los colonos israelíes en la mezquita sagrada.

♦ Las prácticas del gobierno extremista y derechista israelí que prácticamente está dando pasos hacia la anexión de toda Cisjordania y Jerusalén a la llamada «soberanía de Israel» en medio de los planes sobre la mesa oficial israelí de expulsar a los palestinos de sus hogares y zonas.

♦ Los miles de detenidos palestinos en cárceles israelíes que sufren la privación de sus derechos básicos así como agresiones y humillaciones bajo la supervisión directa del ministro fascista israelí Itamar Ben-Gvir.

♦ El injusto bloqueo aéreo, marítimo y terrestre impuesto a la Franja de Gaza desde hace 17 años.
♦ La expansión de los asentamientos israelíes por Cisjordania en un nivel sin precedentes, así como la violencia cotidiana perpetrada por los colonos contra los palestinos y sus propiedades.

♦ Los siete millones de palestinos que viven en condiciones extremas en campos de refugiados y otras zonas y que desean regresar a sus tierras, y que fueron expulsados hace 75 años.

♦ El fracaso de la comunidad internacional y la complicidad de las superpotencias para impedir la creación de un Estado palestino. Qué se esperaba del pueblo palestino después de todo eso? ¡Que siguiera esperando y que siguiera contando con la impotente ONU! O que tomara la iniciativa en la defensa del pueblo, las tierras, los derechos y las santidades palestinas; sabiendo que el acto de defensa es un derecho consagrado en las leyes, normas y convenciones internacionales. Partiendo de lo anterior, la Operación Inundación de Al-Aqsa del 7 de octubre fue un paso necesario y una respuesta normal para hacer frente a todas las conspiraciones israelíes contra el pueblo palestino y su causa. Fue un acto defensivo en el marco de la liberación de la ocupación israelí, la reivindicación de los derechos palestinos y el camino hacia la liberación y la independencia, como hicieron todos los pueblos del mundo.

II Los acontecimientos de la Operación Al-Aqsa Flood y respuestas a las acusaciones israelíes

A la luz de las acusaciones y alegaciones fabricadas por Israel sobre la Operación Inundación de Al-Aqsa del 7 de octubre y sus repercusiones, en el Movimiento de Resistencia Islámica – Hamás aclaramos lo siguiente:

1. La operación «Inundación de Al-Aqsa» del 7 de octubre tuvo como objetivo los emplazamientos militares israelíes y pretendía detener a los soldados del enemigo para presionar a las autoridades israelíes para que liberaran a los miles de palestinos detenidos en cárceles israelíes mediante un acuerdo de intercambio de prisioneros. Por lo tanto, la operación se centró en destruir la División Gaza del ejército israelí, los emplazamientos militares israelíes estacionados cerca de los asentamientos israelíes alrededor de Gaza.

2. Evitar dañar a civiles, especialmente a niños, mujeres y ancianos, es un compromiso religioso y moral de todos los combatientes de las Brigadas Al-Qassam. Reiteramos que la resistencia palestina estuvo plenamente disciplinada y comprometida con los valores islámicos durante la operación y que los combatientes palestinos sólo atacaron a los soldados de ocupación y a quienes portaban armas contra nuestro pueblo. Mientras tanto, los combatientes palestinos se esforzaron por evitar dañar a los civiles a pesar de que la resistencia no posee armas precisas. Además, si hubo algún caso de ataque contra civiles, ocurrió accidentalmente y en el curso del enfrentamiento con las fuerzas de ocupación.

Desde su creación en 1987, el Movimiento Hamás se comprometió a evitar daños a civiles. Después de que en 1994 el criminal sionista Baruch Goldstein cometiera una masacre contra fieles palestinos en la mezquita de Al-Ibrahimi, en la ciudad ocupada de Hebrón, el Movimiento Hamás anunció una iniciativa para evitar que todas las partes se cebaran con los civiles, pero la ocupación israelí la rechazó e incluso no hizo ningún comentario al respecto. El Movimiento Hamás también repitió estos llamamientos en varias ocasiones, pero recibió oídos sordos por parte de la ocupación israelí, que continuó con sus ataques deliberados y asesinatos de civiles palestinos.

3. Puede que se produjeran algunos fallos durante la ejecución de la Operación Inundación Al-Aqsa debido al rápido colapso del sistema militar y de seguridad israelí, y al caos provocado a lo largo de las zonas fronterizas con Gaza.

Como han atestiguado muchos, el Movimiento Hamás trató de forma positiva y amable a todos los civiles que han estado retenidos en Gaza, e intentó desde los primeros días de la agresión liberarlos, y eso es lo que ocurrió durante la tregua humanitaria de una semana de duración, en la que esos civiles fueron liberados a cambio de liberar a mujeres y niños palestinos de las cárceles israelíes.

4. Lo que la ocupación israelí promovió de alegaciones de que las Brigadas Al-Qassam el 7 de octubre estaban atacando a civiles israelíes no son más que completas mentiras e invenciones. La fuente de estas alegaciones es la narrativa oficial israelí y ninguna fuente independiente probó ninguna de ellas. Es bien sabido que la narrativa oficial israelí siempre ha tratado de demonizar a la resistencia palestina, al tiempo que legalizaba su brutal agresión contra Gaza.

He aquí algunos detalles que van en contra de las acusaciones israelíes:

♦ Los vídeos grabados ese día -7 de octubre- junto con los testimonios de los propios israelíes que se hicieron públicos más tarde demostraron que los combatientes de las Brigadas Al-Qassam no atacaron a civiles, y que muchos israelíes murieron a manos del ejército y la policía israelíes debido a su confusión.

♦ También se ha refutado firmemente la mentira de los «40 bebés decapitados» por los combatientes palestinos, e incluso fuentes israelíes desmintieron esta mentira. Lamentablemente, muchas de las agencias de medios occidentales adoptaron esta acusación y la promovieron.
♦ La sugerencia de que los combatientes palestinos cometieron violaciones contra mujeres israelíes fue totalmente desmentida, incluso por el Movimiento Hamás. Un informe del sitio web de noticias Mondoweiss del 1 de diciembre de 2023, entre otros, dijo que no hay ninguna prueba de la «violación masiva» supuestamente perpetrada por miembros de Hamás el 7 de octubre y que Israel utilizó tal alegación «para alimentar el genocidio en Gaza.»

♦ Según dos informes del diario israelí Yedioth Ahronoth del 10 de octubre y del diario Haaretz del 18 de noviembre, un helicóptero militar israelí mató a muchos civiles israelíes, especialmente a los que estaban en el festival de música Nova, cerca de Gaza, donde murieron 364 civiles israelíes. Según los dos informes, los combatientes de Hamás llegaron a la zona del festival sin conocimiento previo del mismo, donde el helicóptero israelí abrió fuego tanto contra los combatientes de Hamás como contra los participantes en el festival. El Yedioth Ahronoth también afirmó que el ejército israelí, para impedir nuevas infiltraciones desde Gaza y evitar que los combatientes palestinos detuvieran a ningún israelí, atacó más de 300 objetivos en las zonas que rodean la Franja de Gaza.

♦ Otros testimonios israelíes confirmaron que las incursiones del ejército israelí y las operaciones de los soldados mataron a muchos cautivos israelíes y a sus captores. El ejército de ocupación israelí bombardeó las casas de los asentamientos israelíes donde se encontraban combatientes palestinos e israelíes en una clara aplicación de la famosa «Directiva Aníbal» del ejército israelí, que dice claramente que «mejor un rehén civil o soldado muerto que capturado vivo» para evitar participar en un intercambio de prisioneros con la resistencia palestina.
♦ Además, las autoridades de ocupación revisaron el número de sus soldados y civiles muertos de 1.400 a 1.200, después de descubrir que 200 cadáveres quemados habían pertenecido a los combatientes palestinos muertos y mezclados con cadáveres israelíes. Esto significa que el que mató a los combatientes es el que mató a los israelíes, sabiendo que sólo el ejército israelí posee aviones militares que mataron, quemaron y destruyeron zonas israelíes el 7 de octubre.

♦ Las fuertes incursiones aéreas israelíes por Gaza que provocaron la muerte de casi 60 cautivos israelíes también demuestran que a la ocupación israelí no le importa la vida de sus cautivos en Gaza.

5. También es un hecho que varios colonos israelíes de los asentamientos alrededor de Gaza estaban armados y se enfrentaron a combatientes palestinos el 7 de octubre. Esos colonos fueron registrados como civiles, mientras que la realidad es que eran hombres armados que luchaban junto al ejército israelí.

6. Al hablar de civiles israelíes, hay que saber que el servicio militar obligatorio se aplica a todos los israelíes mayores de 18 años -varones que cumplieron 32 meses de servicio militar y mujeres que cumplieron 24 meses-, donde todos pueden portar y usar armas. Esto se basa en la teoría de seguridad israelí de un «pueblo armado» que convirtió a la entidad israelí en «un ejército con un país adjunto.»

7. La brutal matanza de civiles es un enfoque sistemático de la entidad israelí, y uno de los medios para humillar al pueblo palestino. La matanza masiva de palestinos en Gaza es una prueba clara de dicho enfoque.

8. El canal de noticias Al Jazeera dijo en un documental que en un mes de la agresión israelí a Gaza, la media diaria de asesinatos de niños palestinos en Gaza fue de 136, mientras que la media de asesinatos de niños en Ucrania -en el curso de la guerra ruso-ucraniana- fue de un niño cada día.

9. Los que defienden la agresión israelí no analizan los acontecimientos de manera objetiva, sino que justifican la matanza israelí de palestinos diciendo que habría víctimas entre los civiles al atacar a los combatientes de Hamás. Sin embargo, no utilizarían tal suposición cuando se trata del suceso de la inundación de Al-Aqsa el 7 de octubre.

10. Confiamos en que cualquier investigación imparcial e independiente demostrará la veracidad de nuestro relato y la magnitud de las mentiras y la información engañosa de la parte israelí. Esto incluye también las acusaciones israelíes relativas a los hospitales de Gaza de que la resistencia palestina los utilizaba como centros de mando; una acusación que no fue probada y fue refutada por informes de muchas agencias de prensa occidentales.

III Hacia una investigación internacional transparente

1. Palestina es un Estado miembro de la Corte Penal Internacional (CPI) y se adhirió a su Estatuto de Roma en 2015. Cuando Palestina pidió que se investigaran los crímenes de guerra israelíes cometidos en sus territorios, se encontró con la intransigencia y el rechazo israelíes, y con amenazas de castigar a los palestinos por la petición a la CPI. También es lamentable mencionar que algunas grandes potencias, que afirman defender los valores de la justicia, se pusieron completamente del lado de la narrativa de la ocupación y se opusieron a los movimientos palestinos en el sistema de justicia internacional. Estas potencias quieren mantener a «Israel» como Estado por encima de la ley y asegurarse de que escapa a la responsabilidad y a la rendición de cuentas.

2. Instamos a estos países, especialmente a la administración estadounidense, Alemania, Canadá y el Reino Unido, a que, si su intención es que prevalezca la justicia como afirman, anuncien su apoyo al curso de la investigación de todos los crímenes cometidos en la Palestina ocupada y presten su pleno apoyo a los tribunales internacionales para que hagan efectivamente su trabajo.

3. A pesar de las dudas de estos países sobre su apoyo a la justicia, seguimos instando al Fiscal de la CPI y a su equipo a que acudan de forma inmediata y urgente a la Palestina ocupada para investigar los crímenes y violaciones cometidos allí, en lugar de limitarse a observar la situación a distancia o estar sujetos a las restricciones israelíes.

4. En diciembre de 2022, cuando la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución solicitando la opinión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre las consecuencias jurídicas de la ocupación ilegal por «Israel» de los territorios palestinos, los (pocos) países que apoyan a «Israel» anunciaron su rechazo a la medida que fue aprobada por casi 100 países. Y cuando nuestro pueblo – y sus grupos legales y de derechos – trataron de perseguir a los criminales de guerra israelíes ante los tribunales de los países europeos – a través del sistema de jurisdicción universal – los regímenes europeos obstruyeron los movimientos a favor de que los criminales de guerra israelíes siguieran libres.

5. Hay que situar los acontecimientos del 7 de octubre en su contexto más amplio y evocar todos los casos de lucha contra el colonialismo y la ocupación en nuestra época contemporánea. Estas experiencias de lucha demuestran que al mismo nivel de opresión cometido por el ocupante; habría una respuesta equivalente por parte del pueblo bajo ocupación.

6. El pueblo palestino y los pueblos de todo el mundo se dan cuenta de la escala de mentiras y engaños que estos gobiernos que respaldan la narrativa israelí practican en sus intentos de justificar su ciega parcialidad y encubrir los crímenes israelíes. Estos países conocen las causas profundas del conflicto, que son la ocupación y la negación del derecho del pueblo palestino a vivir con dignidad en sus tierras. Estos países no muestran ningún interés por la continuación del injusto bloqueo sobre millones de palestinos en Gaza, ni tampoco por los miles de palestinos detenidos en cárceles israelíes en condiciones en las que se les niegan la mayoría de sus derechos básicos.

7. Saludamos a los pueblos libres del mundo de todas las religiones, etnias y orígenes que se reúnen en todas las capitales y ciudades del mundo para expresar su rechazo a los crímenes y masacres israelíes, y para mostrar su apoyo a los derechos del pueblo palestino y a su justa causa.

IV Un recordatorio al mundo, ¿Quién es Hamás?

1. El Movimiento de Resistencia Islámica «Hamás» es un movimiento islámico palestino de liberación nacional y resistencia. Su objetivo es liberar Palestina y enfrentarse al proyecto sionista. Su marco de referencia es el Islam, que determina sus principios, objetivos y medios. Hamás rechaza la persecución de cualquier ser humano o el menoscabo de sus derechos por motivos nacionalistas, religiosos o sectarios.

2. Hamás afirma que su conflicto es con el proyecto sionista y no con los judíos a causa de su religión. Hamás no libra una lucha contra los judíos porque sean judíos, sino que libra una lucha contra los sionistas que ocupan Palestina. Sin embargo, son los sionistas quienes identifican constantemente el judaísmo y a los judíos con su propio proyecto colonial y su entidad ilegal.

3. El pueblo palestino siempre se ha opuesto a la opresión, la injusticia y la comisión de masacres contra civiles, independientemente de quién las cometa. Y basándonos en nuestros valores religiosos y morales, manifestamos claramente nuestro rechazo a lo que los judíos fueron expuestos por la Alemania nazi. En este sentido, recordamos que el problema judío era en esencia un problema europeo, mientras que el entorno árabe e islámico fue -a lo largo de la historia- un refugio seguro para el pueblo judío y para otros pueblos de otras creencias y etnias. El entorno árabe e islámico fue un ejemplo de coexistencia, interacción cultural y libertades religiosas. El conflicto actual es causado por el comportamiento agresivo sionista y su alianza con las potencias coloniales occidentales; por lo tanto, rechazamos la explotación del sufrimiento judío en Europa para justificar la opresión contra nuestro pueblo en Palestina.

4. El Movimiento Hamás, de acuerdo con las leyes y normas internacionales, es un movimiento de liberación nacional que tiene unos objetivos y una misión claros. Obtiene su legitimidad para resistir a la ocupación del derecho palestino a la autodefensa, la liberación y la autodeterminación. Hamás siempre ha querido limitar su lucha y resistencia a la ocupación israelí en el territorio palestino ocupado, pero la ocupación israelí no lo ha respetado y ha cometido masacres y asesinatos contra los palestinos fuera de Palestina.

5. Subrayamos que resistir a la ocupación con todos los medios, incluida la resistencia armada, es un derecho legitimado por todas las normas, las religiones divinas, las leyes internacionales, incluidas las Convenciones de Ginebra y su primer protocolo adicional, y las resoluciones de la ONU relacionadas, por ejemplo, la Resolución 3236 de la Asamblea General de la ONU, adoptada por la 29ª sesión de la Asamblea General el 22 de noviembre de 1974, que afirmaba los derechos inalienables del pueblo palestino en Palestina, incluido el derecho a la autodeterminación y el derecho a regresar a «sus hogares y propiedades de donde fueron expulsados, desplazados y desarraigados».

6. Nuestro firme pueblo palestino y su resistencia están librando una heroica batalla para defender su tierra y sus derechos nacionales contra la más larga y brutal ocupación colonial. El pueblo palestino se enfrenta a una agresión israelí sin precedentes que cometió atroces masacres contra civiles palestinos, en su mayoría niños y mujeres. En el curso de la agresión a Gaza, la ocupación israelí privó a nuestro pueblo de Gaza de alimentos, agua, medicinas y combustible, y simplemente lo privó de todos los medios de vida. Mientras tanto, los aviones de guerra israelíes atacaron salvajemente todas las infraestructuras y edificios públicos de Gaza, incluidas escuelas, universidades, mezquitas, iglesias y hospitales, en una clara señal de limpieza étnica destinada a expulsar al pueblo palestino de Gaza. Sin embargo, los partidarios de la ocupación israelí no hicieron nada más que mantener el genocidio contra nuestro pueblo.

7. El uso por parte de la ocupación israelí del pretexto de la «autodefensa» para justificar su opresión contra el pueblo palestino es un proceso de mentira, engaño y tergiversación de los hechos. La entidad israelí no tiene derecho a defender sus crímenes y su ocupación, sino que es el pueblo palestino quien tiene ese derecho para obligar al ocupante a poner fin a la ocupación. En 2004, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió una opinión consultiva en el caso relativo a las «Consecuencias jurídicas de la construcción de un muro en el territorio palestino ocupado» en la que afirmaba que «Israel» -la brutal fuerza de ocupación- no puede ampararse en el derecho de legítima defensa para construir dicho muro en territorio palestino. Además, según el derecho internacional, Gaza sigue siendo un territorio ocupado, por lo que las justificaciones para llevar a cabo la agresión contra Gaza carecen de fundamento y de capacidad jurídica, así como de la esencia de la idea de legítima defensa.

V ¿Qué se necesita?

La ocupación es ocupación independientemente de cómo se describa o denomine a sí misma, y sigue siendo una herramienta para quebrar la voluntad de los pueblos y seguir oprimiéndolos. Por otro lado, las experiencias de los pueblos a lo largo de la historia sobre cómo romper con la ocupación y el colonialismo confirman que la resistencia es el enfoque estratégico y el único camino hacia la liberación y el fin de la ocupación. ¿Se ha liberado alguna nación de la ocupación sin lucha, resistencia o sacrificio? Los imperativos humanitarios, éticos y jurídicos exigen que todos los países del mundo respalden la resistencia.

1. El cese inmediato de la agresión israelí sobre Gaza, los crímenes y la limpieza étnica cometidos contra toda la población de Gaza, abrir los pasos fronterizos y permitir la entrada de la ayuda humanitaria en Gaza incluyendo las herramientas de reconstrucción.

2. Responsabilizar legalmente a la ocupación israelí por lo que ha causado de sufrimiento humano al pueblo palestino, y acusarla por los crímenes contra civiles, infraestructuras, hospitales, centros educativos, mezquitas e iglesias.

3. El apoyo a la resistencia palestina frente a la ocupación israelí con todos los medios posibles como derecho legitimado por las leyes y normas internacionales.

4. Hacemos un llamamiento a los pueblos libres de todo el mundo, especialmente a aquellas naciones que fueron colonizadas y que son conscientes del sufrimiento del pueblo palestino, para que adopten posiciones serias y efectivas contra las políticas de doble rasero adoptadas por las potencias que respaldan la ocupación israelí. Pedimos a estas naciones que inicien un movimiento mundial de solidaridad con el pueblo palestino y que hagan hincapié en los valores de justicia e igualdad y en el derecho de los pueblos a vivir en libertad y dignidad.

5. Las superpotencias, especialmente Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, entre otros, deben dejar de proporcionar a la entidad sionista cobertura para que no tenga que rendir cuentas y dejar de tratarla como un país por encima de la ley. Este comportamiento injusto de estos países ha permitido a la ocupación israelí cometer durante 75 años los peores crímenes jamás cometidos contra el pueblo, la tierra y los bienes sagrados palestinos. Instamos a los países de todo el mundo, hoy y más que nunca, a que asuman sus responsabilidades ante el derecho internacional y las resoluciones pertinentes de la ONU que exigen el fin de la ocupación.

6. Rechazamos categóricamente cualquier proyecto internacional o israelí destinado a decidir el futuro de Gaza que sólo sirva para prolongar la ocupación. Insistimos en que el pueblo palestino tiene la capacidad de decidir su futuro y de organizar sus asuntos internos, por lo que ninguna parte del mundo tiene derecho a imponerle ninguna forma de tutela ni a decidir en su nombre.

7. Instamos a oponerse a los intentos israelíes de causar otra oleada de expulsiones -o una nueva Nakba- a los palestinos, especialmente en las tierras ocupadas en 1948 y en Cisjordania. Insistimos en que no habrá expulsión al Sinaí ni a Jordania ni a ningún otro lugar, y si hay alguna reubicación para los palestinos, será hacia sus hogares y las zonas de las que fueron expulsados en 1948, como afirman numerosas resoluciones de la ONU.

8. Llamamos a mantener la presión popular en todo el mundo hasta que se ponga fin a la ocupación; llamamos a oponerse a los intentos de normalización con la entidad israelí y a un boicot integral a la ocupación israelí y a quienes la respaldan.

Originalmente publicado en IZCA

Equipo de política internacional de Revista De Frente

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