«Nadie puede avalar que AFP ganen un tercio más de lo que han robado todos estos años» Daniel Jadue
«El proyecto actual no refleja el espíritu del programa de gobierno ni las negociaciones realizadas en su momento con la derecha bajo el gobierno de Piñera. Mucho menos responde a las expectativas de una ciudadanía que exige, con urgencia, un alza en sus pensiones.»
Por: RDF
«Nadie puede avalar que AFP ganen un tercio más de lo que han robado todos estos años» Daniel Jadue
Se dijo en #SinMaquillaje 25 12 2024
Link programa: https://www.youtube.com/watch?v=rQhx7izr6iE&t=4729s
Se cedió en todo, en varios puntos. Cedieron absolutamente todo. Lo dieron todo, y ahora parece que lo perderemos todo. Esto me recuerda al acuerdo de Oslo de 1993, cuando Arafat entregó todo a cambio de nada. ¿Por qué lo menciono? Porque es necesario detenerse a reflexionar, hacer un recuento de las decisiones y sus consecuencias. Recordemos que el programa del gobierno actual incluía como eje central el mensaje de «no más AFP». Esto no significaba destruir las AFP por decreto —y así se aclaró durante la campaña—, pero sí implicaba que ni un peso más de los trabajadores sería destinado a las AFP. Durante el gobierno de Piñera, ya existía un consenso sobre la necesidad de aumentar la cotización para abordar el problema de la extensión de la vida laboral y las bajas pensiones. Piñera presentó un proyecto que planteaba que este incremento, fijado en un 6 %, no sería cargado al trabajador, sino que lo asumiría el empleador como un aporte adicional. En el programa del gobierno de Boric, ese mismo 6 % se propuso destinarlo íntegramente al pilar solidario, con el objetivo de equilibrar desigualdades de género, apoyar entre generaciones y garantizar una pensión digna para todos. Sin embargo, el piñerismo insistió en dividirlo: un 3 % al sistema solidario y otro 3 % a cuentas individuales.
Hoy, la extrema derecha plantea que el 6 % vaya completo a cuentas individuales. Por su parte, la derecha «dialogante» propone un reparto desigual: 0,5 % al pilar solidario y 5,5 % a cuentas individuales. Es decir, lo que se está discutiendo ahora dista mucho de los objetivos iniciales del programa de gobierno y las expectativas de la ciudadanía. Por eso, la semana pasada expresé que preferiría que el gobierno retire el proyecto actual, separe los temas en discusión y aborde únicamente el fortalecimiento del pilar solidario. No se puede permitir que las AFP, que han lucrado por años con los ahorros de los trabajadores, reciban un tercio más de lo que ya han acumulado. Con este proyecto, podrían manejar cuatro mil millones de dólares adicionales, fondos que terminan financiando a los mismos conglomerados económicos que controlan estas empresas, sin que eso signifique una mejora real para las pensiones actuales.
Es el momento de trazar una línea y dejar de ceder. Cada sector debe asumir las consecuencias de sus decisiones. Si la derecha no está dispuesta a mejorar las pensiones de la gente hoy, entonces no habrá reforma. Proponemos en cambio una ley corta, como se hizo para salvar a las ISAPRES, pero esta vez para salvar a las personas, que valen mucho más que cualquier sistema privado de salud. Un fortalecimiento del pilar solidario, financiado con impuestos generales, puede y debe garantizar pensiones dignas de inmediato. El proyecto actual no refleja el espíritu del programa de gobierno ni las negociaciones realizadas en su momento con la derecha bajo el gobierno de Piñera. Mucho menos responde a las expectativas de una ciudadanía que exige, con urgencia, un alza en sus pensiones.
