MEO se suma a presión sobre Boric por reparación a víctimas del estallido y exige compromiso en cuenta pública
«En paralelo, Marco Enríquez-Ominami publicó un mensaje en la red social X (ex Twitter) en apoyo a la iniciativa:
«Espero que el Presidente Boric anuncie en la cuenta pública que cumplirá su compromiso de patrocinar el proyecto de Ley de Reparación Integral a las víctimas del Estado durante el estallido social. La deuda del Estado con las víctimas es ineludible», escribió, sumándose así a las voces que exigen voluntad política para saldar una de las promesas más sensibles del actual gobierno.»
Por: RDF
Santiago. Una jornada de duros emplazamientos enfrentó este lunes el Gobierno, luego de que organizaciones de derechos humanos y la senadora Fabiola Campillai anunciaran el quiebre de relaciones con el Ejecutivo por la falta de respuesta al Proyecto de Ley de Reparación Integral para víctimas del estallido social. A estas críticas se sumó el excandidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, quien pidió públicamente que el Presidente Gabriel Boric incluya el patrocinio del proyecto en su próxima cuenta pública.
Desde el ex Congreso Nacional, Campillai —acompañada por representantes de la Red Nacional de Sobrevivientes del Estallido Social y la Mesa de Derechos Humanos por una Vida Digna— acusó abandono por parte de La Moneda:
“El Presidente se comprometió públicamente el Día de los Derechos Humanos a dar una respuesta en enero. Ya estamos en mayo y aún no se ha puesto los pantalones ni ha respondido a las víctimas que fueron dañadas durante el estallido”, declaró la senadora.
Asimismo, cuestionó duramente el rol de la Subsecretaría de Derechos Humanos:
“El trabajo ha sido prácticamente nulo. No se ha hecho nada por los sobrevivientes”.
La molestia se arrastra desde diciembre, cuando las agrupaciones presentaron el proyecto a Boric esperando un pronunciamiento formal sobre su respaldo. Cinco meses después, denuncian absoluto silencio.
En paralelo, Marco Enríquez-Ominami publicó un mensaje en la red social X (ex Twitter) en apoyo a la iniciativa:
«Espero que el Presidente Boric anuncie en la cuenta pública que cumplirá su compromiso de patrocinar el proyecto de Ley de Reparación Integral a las víctimas del Estado durante el estallido social. La deuda del Estado con las víctimas es ineludible», escribió, sumándose así a las voces que exigen voluntad política para saldar una de las promesas más sensibles del actual gobierno.
También intervino la ex subsecretaria de Derechos Humanos y consejera del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Haydee Oberreuter, quien respaldó el emplazamiento a Boric:
“Se acaba el tiempo. Esta es una deuda que el Estado no ha sido capaz de honrar, y los compromisos deben cumplirse”.
Carlos Astudillo, vocero de la Red de Sobrevivientes, agregó:
“El Presidente ha promovido leyes como la Nain-Retamal, que refuerzan la impunidad. Esta cuenta pública es su última oportunidad de rectificar”.
¿Qué establece el Proyecto de Ley de Reparación Integral?
El proyecto, presentado en diciembre de 2024, busca establecer mecanismos de justicia, verdad y reparación para las víctimas de violencia institucional entre el 7 de octubre de 2019 y el 11 de marzo de 2022. Considera como víctimas a quienes hayan sufrido violencia sexual, tortura, apremios ilegítimos, mutilaciones, lesiones o hayan fallecido en el contexto de movilizaciones, siempre que haya participación de agentes del Estado.
La iniciativa contempla la creación de una Comisión de Verdad y Reparación, integrada por siete miembros —tres designados por el Ejecutivo y cuatro por organizaciones de víctimas—, encargada de calificar a los afectados y proponer medidas de reparación.
https://x.com/marcoporchile/status/1927488025342427256?t=DuNH8tjcijaTdf3bu0LjCA&s=19
Ascencio Angulo
Espero que esta comisión de “verdad y reparación” no sea igual a la comisión de verdad y reparación de los detenidos, desaparecidos y muertos como consecuencia de la represión seguida el golpe del estado el 11 de septiembre de 1973, la que nunca fue verdad ni menos reparación, (excepto algunos “próceres” que recibieron millonarias “compensaciones” y que aún contaminan el estado), el resto terminamos con una despreciable limosna que nunca ha alcanzado para al mínimo de subsistencia.