Quién es Jared Genser, el mal presentado como «abogado de DDHH» que opinó contra la existencia de prisión política en Chile y fue aplaudido por Patty Muñoz de la Defensoría de la Niñez

En el contexto de días cruciales para la tramitación del Proyecto de Ley de Indulto General a las y los Presos de la Revuelta, una batería de artículos, notas editoriales, y opiniones en los medios de comunicación masiva intenta contener su aprobación. En ese marco, La Tercera publicó la entrevista a Jared Genser, anunciado como un «experto abogado de derechos humanos que defiende a perseguidos políticos por dictaduras».

La nota del diario del Grupo Saieh sería una más entre tantas, pero en esta ocasión, permite ver varias aristas. En esta, entre otras ideas, Genser hace la siguiente afirmación, que cita nada menos que Patty Muñoz García, la Defensora de la Niñez: «Alguien que haya quemado o destruido cosas no puede ser catalogado como un preso político».

 

La cita es utilizada por la titular de la Defensoría de la Niñez para marcar distancias con el Proyecto de Ley que intenta aportar una solución al grave problema de las y los presos de la revuelta, que en no pocos casos ha llegado a un extremadamente abusivo uso de largas prisiones preventivas, bajo acusaciones de, precisamente «haber destruido o quemado cosas».

El punto de negar que hay prisión política en Chile ha sido utilizada intensamente por los sectores de derechas para oponerse al Indulto General a los presos de la revuelta, a pesar de que el proyecto no se apoya en ninguna ocasión en la idea de prisión política. De todos modos, incluso sobre ese tema, hay muy fundados argumentos para señalar que efectivamente ha habido un uso político de la prisión de miles de personas, a partir del 18 de octubre de 2019 en adelante.

 

¿Quién es Jared Genser?

El presentado como «abogado defensor de perseguidos por dictaduras» tiene un nutrido campo de lazos en el ámbito político del continente americano. En la foto que encabeza esta nota, aparece junto a Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos, y dándole la mano a Gustavo Tarre Briceño, dirigente del partido opositor venezolano y de larga historia COPEI, que en el momento de ese encuentro era diputado de la Asamblea Nacional, y «representante especial de Venezuela» en la OEA, es decir, representante del «gobierno encargado» encabezado por Juan Guaidó.

Fue Luis Almagro quien como Secretario General de la OEA designó a Jared Genser como «Asesor Especial sobre la Responsabilidad de Proteger» en octubre de 2020, figura que significa el considerar a Venezuela como un país que es «necesario de proteger» por parte de agentes externos.

El lazo de Genser es evidente: su empresa de servicios jurídicos, «Perseus Strategies», ha defendido a numerosas dirigencias de derechas de diversas partes del mundo. Como reseña la nota de La Tercera, fue catalogado en una apologética nota del The New York Times como «“El extractor», y una serie de Amazon Prime se prepara con su trayectoria. La nota dice: «defiende a disidentes en Irán, China, Venezuela, Cuba y Nicaragua, entre otros países», para luego citar a algunos de ellos, omitiendo otros, justamente, mayor detalle sobre algunos de los más polémicos y donde más abundan pruebas de estar involucrados con graves delitos y crímenes. Se hace sí, referencia a los nicaragüenses Féliz Madariaga y Juan Sebastián Chamorro, ambos, implicados en una muy documentada trama de injerencismo e intervención estadounidense contra el Gobierno Sandinista (Ver ««Cómo USAID, fachada de la CIA, creó el aparato mediático anti-sandinista en Nicaragua». Reportaje de Benjamin Norton de Grayzone sobre el injerencismo de Estados Unidos»).

Veamos un ejemplo que no cita la nota de La Tercera, pero que es parte de la cartera de clientes del bufet de abogados «Perseus Strategies»: El fundador y dirigente del partido venezolano «Voluntad Popular», Leopoldo López, cuya defensa jurídica en carácter de «perseguido y preso político», tiene una sección completa en la web de la empresa de defensoría jurídica de Jared Genser.

 

Jared Genser, Leopoldo López, y la Guerra Híbrida contra Venezuela

«Venezuela necesita intervención internacional. Ahora». Así se titulaba una nota publicada por Genser en The New York Times, el 30 de mayo de 2017. Toda una declaración de intenciones, en el momento en que se desarrollaba una nueva arremetida de movilizaciones y acciones de alta violencia por parte de la oposición venezolana, y donde un rol protagónico tenía el partido «Voluntad Popular». Su máximo dirigente, Leopoldo López, ya estaba preso por una arremetida similar, en el 2014, que terminó con más de 40 muertes, muchas de ellas funcionarios públicos y policías, y adherentes del chavismo. En dicha asonada, comienza a configurarse lo que se llamó como «guarimbas», es decir, barricadas de alta violencia, con colocación de «guayas» (alambres de púas) en las calles, ataques a personas, incendios de sedes comunitarias e instalaciones públicas, y utilización de armas y un poder de fuego no menor por parte de grupos de la oposición más extrema al Gobierno Bolivariano. El mismo Leopoldo López reconoció después que el plan, llamado «La Salida», efectivamente tenía por objeto deponer al Gobierno: “Seguir con las protestas en las calles hasta que se logre activar cualquier las propuestas (…) Hasta que logremos sacar a quienes nos están gobernando” (Ver «Prontuario de Leopoldo López: Muertes, violencia y desestabilización», Tercera Información).

Con el correr de los años, «Voluntad Popular» fue tomando un creciente protagonismo en las acciones de agresión, desestabilización, e injerencismo externo contra el Gobierno de Venezuela. Desde este partido surge Juan Guaidó, electo diputado en las elecciones parlamentarias de 2015, y designado y autoproclamado como «presidente encargado» en enero de 2019. Fue Voluntad Popular el partido clave en la articulación de la operación presentada como de «ayuda humanitaria» desde Cúcuta, en febrero de ese año, y desde donde se lanzó el intento de Golpe de Estado del 30 de abril, también de ese año.

 

 

 

A mayor detalle, compartimos a continuación la completa nota de Misión Verdad, medio de investigación periodística venezolano, sobre el partido de Leopoldo López:

 


 

Voluntad Popular, una organización terrorista.

Por: Misión Verdad (Mayo de 2020).

El partido que lidera Leopoldo López se desligó de la política desde hace años. Y si aún está atado a ciertos ligamentos institucionales como la Asamblea Nacional, aun en el tiempo que se ha encontrado en desacato, es porque algo de las apariencias hay que mantener. Pero Voluntad Popular (VP) es la organización que más notoriamente ha conducido la fase terrorista de la agenda política del antichavismo.

Los objetivos de VP están atados a facciones políticas extremistas de Washington y Florida en Estados Unidos, e incluso a intereses corporativos y académicos, que anhelan la muerte de la República Bolivariana y de los integrantes del gobierno de Nicolás Maduro.

Los elementos más notables de VP son Leopoldo López y Carlos Vecchio, prófugos de la justicia venezolana: el primero, su líder indiscutible, es un graduado del Kennedy College de la Universidad de Harvard, recinto que sirve de formación gestionaria del orden establecido por el poder estadounidense; el otro es un abogado cuyo empleador más prominente fue (¿es?) la compañía ExxonMobil, él mismo siendo un defensor a ultranza de la petrolera estadounidense al punto de haber montado “un desafío legal infructuoso” contra la reestructuración de la industria petrolera que llevó a cabo Hugo Chávez.

Sin ir muy lejos, Juan Guaidó nació y se crió bajo la bandera de VP, lo que explica su asunción a la categoría de “presidente interino” de un gobierno imaginario respaldado solo por el poder que emana Washington a nivel internacional, cuestión que no ha sido suficiente para lograr un cambio de régimen en Venezuela.

De tal manera está ligada la organización liderada por López a ciertos grupos de poder en Estados Unidos que llegan a replicar sus maneras: contratando a los peores elementos de la sociedad para llevar a cabo sus objetivos (remember el descuartizador Pérez Venta), llevando a cabo planes que solo propician la desestabilización y el caos a través de medios violentos.

Leopoldo López junto a María Corina Machado y José Pérez Venta, homicida descuartizador que formaba parte de su anillo de seguridad durante “La Salida” en 2014.

 

Prontuario de una organización terrorista (apoyada por el narco)

Este lunes 25 de mayo el fiscal general de la República, Tarek William Saab, solicitó ante la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que se declarara a VP como una “organización criminal con fines terroristas” bajo la interpretación de los artículos 31 y 32 de la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.

A la mediática corporativa y afín a los objetivos de VP les parece un escándalo, pero existen pruebas suficientes que justifican darle la categoría de “organización criminal con fines terroristas”. Casi no hay un solo intento de golpe de estado o atentado contra las instituciones legítimas de Venezuela en la que no esté incorporado el partido de López, sea en el plano intelectual o material.

El prontuario de VP tiene sus capítulos más oscuros en los actos terroristas de 2014 y 2017, años en los que la oposición venezolana se valió del modelo de revolución de color ensayado antes en la antigua Yugoslavia, Ucrania y tantos otros países para forzar un cambio de régimen en el país.

Vale la pena recordar que, en 2014, 43 venezolanos fallecieron y otros 870 resultaron heridos por la convocatoria de “La Salida” que hizo VP junto a María Corina Machado. Ese año Leopoldo López fue arrestado y procesado por su responsabilidad en la detonación de la revolución de color.

Posteriomente, con Freddy Guevara al frente de la coordinación nacional, y falta de López como liderazgo visible, VP jugó un papel fundamental en la fase armada de las guarimbas de 2017, financiando, organizando y liderando a grupos irregulares con dinero estadounidense canalizado por redes de ONG. Hubo más de 130 muertos a causa de los conflictos motorizados por esa camarilla y más de 135 millones de dólares en pérdidas materiales.

Freddy Guevara lideró a buena parte de los grupos de choque, guarimberos y terroristas que participaron en los meses de insurrección armada contra el gobierno de Nicolás Maduro. Foto: Pedro Mattey / AVN

 

El año 2016 no estuvo exento de conspiraciones terroristas y violentas de su parte. A mitad de año fueron apresados dos de sus militantes con dinero para suministrar a terroristas y personas para que participaran en saqueos y disturbios urbanos en diferentes partes del país. Yon Goicochea fue capturado con explosivos que iban a ser usados en una convocatoria de marcha opositora.

Durante todas esas etapas, VP contó con el apoyo y financiamiento del gobierno de los Estados Unidos. Por ejemplo, Luis Florido (entonces diputado de VP), por las gestiones de Luis Almagro, pudo realizar varias reuniones en Washington D.C. en 2017 para coordinar el cerco diplomático contra Venezuela y canalizar fondos a las arcas del liderazgo corrupto opositor.

Sin embargo, la irrupción del plan Guaidó en 2019 como experimento golpista de la Casa Blanca inauguró un nuevo periodo de violencia irregular, alternada con piratería financiera y saqueos a los activos venezolanos en el extranjero.

VP ha recibido cantidades inusuales de financiamiento por parte del Departamento de Estado: con la aprobación de la Ley VERDAD en diciembre de 2019, los militantes del partido adicionaron 400 millones de dólares más para fines desestabilizadores en Venezuela.

Quizás el referente más escandaloso fue cuando al prontuario terrorista se le añadió la relación con el narcoparamilitarismo colombiano, una vez que Guaidó hizo su tránsito hacia Cúcuta custodiado por Los Rastrojos y bajo la protección del gobierno colombiano del presidente Iván Duque en febrero de 2019.

Juan Guaido con Los Rastrojos

El partido de López ha estado activo en las operaciones desmanteladas por el estado venezolano. Para no ir muy lejos, el mismo Guaidó y López estuvieron al frente de un intento de golpe en 2019 que resultó ser una chapuza y cerrando el año se supo que algunos de sus miembros y policías comprados por ellos intentaron asaltar un cuartel de la FANB en el estado Sucre para robar el armamento y suministrarlo a células terroristas.

Ahora, tras la intentona mercenaria del 3 y 4 de mayo, sabiéndose los detalles del acuerdo con la contratista Silvercorp, en la que la figura de Guaidó es entendida como “Comandante en Jefe” de la frustrada Operación Gedeón, se ve sintetizado todo el recorrido terrorista y criminal de VP.

Un prontuario que será evaluado por el TSJ para determinar las responsabilidades en varios delitos contra la nación a lo largo de sus 10 años como organización introducida en la política venezolana de manera nominal, aun cuando haya decidido por decantarse como organización terrorista apoyada por el narcotráfico colombiano.

Que los medios y políticos estadounidenses (y sus tutelados en Sudamérica) laven constantemente las manos y la cara de sus miembros no quiere decir que no cumplan con el perfil de terroristas. Bien ganado se tienen dicha caracterización.

Fuente: Misión Verdad.

Equipo de política internacional de Revista De Frente

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