«Los secretos del Litio»  por Miguel Silva

Los secretos del Litio. 

Por Miguel Silva

Aplicando un criterio de competitividad propio de un certamen deportivo, el Gobierno de Piñera pretende un proceso de licitación carente de compensaciones y consultas a las Comunidades, sin criterios de inversión en Investigación y Desarrollo y sin evaluación técnica alguna. Es decir, en condiciones menos exigentes que las actuales, aplicables a la empresa local SQM y a la Transnacional Albermarle en el Salar de Atacama  

¿Qué puede determinar el realizar un proceso de esta naturaleza y envergadura en un momento como éste? ¿Se pretende amparar algún tipo de legado o simplemente posicionar a relacionados por 30 años? 

A continuación, expondremos algunos elementos para aportar luz en el opaco negocio del Litio y a fin de comprender la relevancia de lo que está en juego con su explotación. 

 

En primer lugar, el litio es un metal con enormes perspectivas y con una increíble evolución en sus precios, que pasaron de un promedio en 2015 de US$ 5.851/tonelada a un valor de US$ 13.719/ton en el periodo enero-noviembre del 2017 y alcanzaron en noviembre de 2021 los $28.500 dólares/ton. 

Pero aún más sorprendente es el margen, es decir las ganancias, que produce el Litio. En otras palabras, el lucro.  

Según el Deutsche Bank, en 2016 los costos de producción de carbonato de litio son los siguientes 

  • En base a salmuera fluctúan entre los US$ 2.500/ton y los US$ 4.000/ton,
  • En base a minerales entre los US$ 4.500/ton y los US$ 8.000/ton.

Conocedores del proceso productivo del Salar de Atacama indican que, por sus particularidades geológicas y climáticas, tendría un costo inferior a los US$ 2.000/ton. De esta forma, podríamos considerar un precio con sesgo a la baja de $21.000 para 2022 y un costo de producción en el orden de $2.500. 

Con estos datos, el margen del negocio en 2021 oscilaría entre 780% a 900% para las faenas que explotan salmueras. 

La producción chilena de compuestos del Litio (promedio entre 2010-2017) –que se realiza a partir de la salmuera del Salar de Atacama– es de 66 mil toneladas por año. En términos del lucro, entonces, la producción de 66 mil toneladas trae a los bolsillos de las empresas del Litio, bastante más que mil millones de dólares cada año. 

La licitación en curso, 400.000 toneladas, representaría  un precio de $21,000, bastante lejos del peak de 2021, un ingreso de $8.400 millones de dólares. 

La demanda de litio para el 2016 alcanzó las 201.000 toneladas, de acuerdo con las proyecciones de Cochilco, alcanzando al 2021 las 372.288 toneladas. El negocio, por lo tanto, tiene un gran futuro si se considera que al 2030 se requerirá un millón de toneladas. 

El retorno esperable para 2022 se asemeja mucho al panorama de 2018. Empresas, además favorecidas por el tipo de cambio, recaudan en dólares y pagan, por ejemplo, las remuneraciones de los trabajadores, en pesos 

En ese 2018, Julio Ponce alcanzó un patrimonio de US$4.800 millones, US$1.700 millones más que los US$3.100 registrados en 2017. 

Seguramente en 2022 veremos una nueva progresión en el Ranking Forbes de multi millonarios, de quienes detenten al litio en su patrimonio y control. 

   

¿Como medir las ganancias? 

Una manera de medir el lucro del negocio del Litio es a través del Ebitda. 

El Ebitda en la minería refleja los excedentes del negocio, exento de efectos fiscales como los impuestos o financieros como los intereses. El Ebitda de SQM en 2022 estará en el orden de los 700 millones de US$, y sus ganancias sobre los 320 millones. La propia SQM se trazó la meta de un EBITDA de 1.000 millones de dólares. 

 

Inversiones y ganancias 

El Catastro de Inversiones de Cochilco considera proyectos de Litio y ampliaciones, en el orden de los 1.280 millones de dólares, iniciativas que pueden amortizarse perfectamente en un lapso de 2 o 3 años en las actuales condiciones de precio.  

De esta forma la inversión, financiada por deuda y beneficiada con erosiones tributarias, depreciaciones y exenciones, permite 27 años de lucro sin mayores provisiones, salvo las que permitan aumentar la productividad y las ganancias. 

 

La licitación actual. 

La licitación actual, sus 400.000 toneladas, supone el 25 % de las reservas disponibles en Chile toda vez que se excluye el Salar de Atacama, son pertenencias de menor envergadura, sin sus excepcionales condiciones de radiación y ventilación. Aun así, pueden representar $10.000 millones de dólares con muy interesantes márgenes operacionales 

La licitación actual, es fruto tardío de un gobierno ilegítimo y representa un proceso inconsulto, carente de criterios técnicos, de compensaciones a las comunidades locales y de transferencias en Investigación y Desarrollo. Nada hay que lo justifique y solo constituye un nuevo acomodo de la elite extractiva nacional y transnacional. 

 

Comentarios (1)

  • NatachA

    Excelente informacion gracias

    reply

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