«La vida de Denisse» por Colectivo Guacoldas

Por: Por Colectivo Guacoldas

Empiezo escribiendo estas líneas desde la Rabia, la bronca y la esperanza de que tenemos que seguir luchando. Cuando te conocí, en la época en que los secundarios(a) volvían a tomarse los colegios, a cortar las calles, mi hija mayor era del liceo número 7 de Providencia. Nos juntamos con otros padres que observábamos como a nuestros cabros se le vulneraban una y otra vez sus derechos, nos coordinamos y y así nació la OPAM (Organización de Padres Movilizados)

De ver tanta injusticia, llegaste compa a hacer tú aporte en este invento. Venías como apoderada del Confederación Suiza donde estudiaba tu hijo, nos fuimos conociendo en cada reunión, en cada acción, resaltaba siempre tú compromiso, siempre atenta, defendiendo a cada secundario(a), recordarte y admirarte en esa valentía con la cual siempre te destacaste. Te quedas en nosotros(a) compañera….

Aquí un pedacito de historia de OPAM.

“A la comisaría había que llegar si o si y era la Denisse la que lucía el mayor aguante. Luego de largas cuadras de marcha, soportando agua y gases, apañando estudiantes con las botellitas de suero con bicarbonato. Y al final, pese al cansancio, había que hacer para los pancitos, las galletas y los jugos, pero también para comprar calcetines nuevos porque siempre quedaban cabros y cabras al control de detención del día siguiente y tenían que pasar la noche mojados en los calabozos. La Denisse era de esos detalles que mostraban toda su humanidad, esa fue nuestra Denisse durante los años que fuimos OPAM en las movilizaciones de nuestro pueblo joven y las revueltas estudiantiles que más tarde terminarían haciendo florecer octubre»

La Denisse era apoderada del Confederación Suiza cuando llegó a la primera reunión de OPAM. El colegio venía siendo golpeado reiteradamente y sintió como muchos más la necesidad de fortalecer las organizaciones de apoderados movilizados, y así partió esa bonita aventura.

Este amargo 10 de octubre, en que su sangre se mezcló con el agua del guanaco y sus pulmones se llenaron de gases lacrimógenos, tirada en la calle, a muchos se nos partió el corazón porque no era ni su hora, ni el lugar. Porque la muerte no debía ser lo suyo ayer ni nunca, porque estaba llena de vida, tan llena de vida y de proyectos y de familia. Si con 40 años se atrevió a tomar una carrera de derecho fue porque sintió que era esa la extensión natural de su compromiso con nuestro pueblo.

Que duro escribirte compita, cuánta pobreza se siente al no poder expresar cada uno de esos interminables días en las calles y a la vez cuánto orgullo porque fue un privilegio infinito caminar contigo.

Como apoderada movilizada, como luchadora contra la impunidad en las convocatorias de la comisión FUNA, como rescatista en los días de la revuelta de octubre, como estudiante de derecho dando sus primeros pasos en la Defensoría Popular. Incansable, inagotable, irreverente, subversiva, solidaria.

Nos quedamos con la decisión y la esperanza de exigir justicia, las causas de tu asesinato aún no están claras, nos queda el compromiso por Verdad, Justicia y Castigo a quienes te arrebataron la vida… no descansaremos hasta saber la verdad.

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