«La economía, Trump y el Racismo» por Miguel Silva
Por: Miguel Silva
En 2023, el PIB real de EE.UU. creció un 2,5% después de la inflación, mucho más que lo esperado. El Wall Street sube, el dólar cotiza al alza en los mercados de divisas y el desempleo no supera el 4,1%.
Sin embargo, sin embargo… mientras que es cierto que las cifras nos dicen que el país crece y los precios de los activos financieros aumentan, es otro cuento en los hogares de millones de familias norteamericanas, porque casi ninguna de ellas tiene activos financieros.
Mientras que los ricos aumentan su riqueza, bajo las administraciones de Trump y Biden esas familias han vivido la pandemia y la mayor caída del estándar de vida desde la década de 1930, impulsada por un aumento muy alto de los precios de los bienes y servicios de consumo.
Por lo tanto, no es de extrañar que, según una encuesta reciente, el 56% de los estadounidenses piense que Estados Unidos está en recesión y el 72% que la inflación está aumentando.
La productividad y los migrantes
Mientras la bolsa sube, la economía real norteamericana está estancada. Si miramos a la economía sin las “Siete Magníficos” de Wall Street que son Microsoft, Apple, Nvidia, Alphabet (dueño de Google), Amazon, Meta (es decir Facebook) y Tesla de Elon Musk, encontramos que la industria manufacturera se ha contraído en los meses antes de las elecciones. Y que la mayoría de los nuevos empleos se creó en servicios del estado o son de tiempo parcial.
Ahora bien, es un hecho ya bien conocido que la productividad de le economía norteamericana está estancada, pero se da mucho menos publicidad al hecho que una parte importante del crecimiento del PIB es consecuencia de la migración de trabajadores, muchos de ellos y ellas calificados.
Alrededor del 50% del extraordinario crecimiento reciente del mercado laboral estadounidense procede de trabajadores nacidos en el extranjero, según un análisis de datos federales realizado por el Economic Policy Institute.
Los migrantes, ¿de dónde vienen?
En Estados Unidos viven más migrantes que en ningún otro país: más de 45 millones de personas. Los trabajadores nacidos en el extranjero representaron el 18,6% de la población activa civil en 2023, frente al 15,3% en 2006.
Y sin la mano de obra extranjera, la población activa estadounidense se reduciría debido a la disminución de la natalidad y el envejecimiento de la población activa.
Esta migración neta no es de «ilegales». En 2021, sólo el 4,6% de los trabajadores estadounidenses eran «no autorizados», una proporción que no ha cambiado mucho desde 2005. Las últimas estimaciones del Pew Research Center indican que en Estados Unidos viven unos 10,5 millones de migrantes indocumentados. Eso significa que la inmensa mayoría de los nacidos en el extranjero que viven en Estados Unidos (77%) están en el país legalmente.
En 2022, alrededor del 42% de todos los migrantes que entraron a los EE.UU., es decir, 638.551 personas, llegaron a trabajar. Y el 39% de todos los migrantes procedían de Asia.
Trump y su gente echa la culpa a los migrantes por sus problemas. Pero el impacto de la migración en los sueldos de los nacidos en EE.UU. «puede ser pequeño y cercano a cero», sobre todo si se mide a lo largo de un periodo de 10 años o más.
La globalización, el debilitamiento de los sindicatos y el estancamiento del salario mínimo federal afectan los sueldos mucho más.
Y hay otras razones por la caída de la participación de la mano de obra en la economía… es que la automatización y la tecnología reducen la demanda de mano de obra poco calificada; y también el abandono de la industria manufacturera en favor de los empleos orientados a los servicios, que a menudo requieren un mayor nivel educativo.
El racismo y Trump
¿Por qué, entonces, la política central de Trump es nacionalista y racista si “su” economía necesita tanto a los migrantes?
Porque sabe que millones de personas se sienten identificados con ese racismo y nacionalismo.
Ellos y ellas han sufrido a las manos del sistema norteamericana que está perdiendo su fuerza económica. Trump echa la culpa a esa debilidad a los migrantes y a otros países «de competencia».
¿A quiénes van a culpar las familias que el sistema ha maltratado, si no tienen en sus cabezas esa idea que “los ricos tienen la culpa”?
Es por eso que es tan importante que se construye una alternativa a los dos partidos patronales, los Republicanos y los Demócratas. Si no, los millones de familias que han sufrido a manos del sistema, van a segur echando la culpa a los migrantes.
(*) Datos vienen del artículo del blog de Michael Roberts:
https://thenextrecession.wordpress.com/2024/03/13/us-economy-saved-by-immigrants/