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La derrota como oportunidad de rearme de las izquierdas

Por Pablo Parry

#DeFrente

El duro golpe electoral sufrido en las elecciones al Consejo Constitucional por parte de las fuerzas oficialistas, amén de un proceso político tutelado y cooptado por la derecha y con un sistema electoral totalmente injusto, puede ser precisamente la oportunidad ideal para que las fuerzas del campo popular y de las izquierdas puedan rearmarse ante la clara arremetida reaccionaria que encabezará el pinochetismo, hoy mayoría absoluta en el órgano redactor.

La extrema derecha, que sacó por si sola más del 35% de los votos (Esto es, más de 3 millones de votos), ha logrado su cometido a partir de una fuerte campaña de redes sociales desacreditando al gobierno y movilizando el descontento social que este ha generado a partir del abandono rápido del programa político por el cual fue electo. Así mismo, el uso de un discurso fuertemente marcado por el tema de la inseguridad, la necesidad de una «restauración del orden pasado», la migración y situación económica, fue el argumento perfecto para que una vasta parte de la ciudadanía optará por apoyar al pinochetismo en esta elección.

Sin embargo, es de recordar que, al igual que en el proceso constitucional anterior, el electorado es extremadamente volatil y cambiante, no fidelizado con ninguna opción política específica. Es un votante que se moviliza con el inmediatismo de las redes sociales y con la necesidad de satisfacer demandas muy puntuales (seguridad, empleo, salario, etc) que, de no ser respondidas adecuadamente por el proceso constitucional en curso, pueden derivar en un abandono masivo por parte de las bases que respaldaron al partido republicano en esta vuelta hacia otras opciones políticas.

Y es ahí el principal talón de aquiles que buena parte de la extrema derecha no está mirando: El Partido Republicano no ganó esta elección prometiendole a la gente que las AFP van a seguir o que las ISAPRES se van a mantener. Ni siquiera fue tema de discusión en las franjas electorales que se le presentaron a la población, puesto que si aquello hubiese sido el eje de la campaña, no cabe ninguna duda que los republicanos hubieran sufrido senda derrota el domingo recién pasado. De modo que, en principio, se podría esperar que, en cuanto intentaran meter sus manos en el anteproyecto constitucional de la comisión de expertos para proteger los pilares del régimen económico neoliberal, el respaldo electoral que está obteniendo la ultra derecha podría empezar rápidamente a erosionarse, en la medida que los sectores de la izquierda y el progresismo estén dispuestos a dar esa batalla comunicacional y cultural en el corto plazo.

Por otro lado, es importante recalcar que, más allá de la derrota del oficialismo, los sectores más a la izquierda (Y en este caso, me refiero específicamente al Partido Comunista) se beneficiaron de uno de los mejores resultados (sino el mejor resultado) de su historia con casi 1 millón de votos a favor de su lista, lo que nos pone en un buen pie para empezar a reconstruir fuerzas para el momento político que se avecina.

La principal tarea que nos corresponde, entonces, es organizar el descontento. Menos acuerdismo, más trabajo de masas. Volcarse de vuelta al pueblo, yiendo a convencer a los más de 2 millones de personas que votaron nulo que no encontraron ninguna forma de representatividad en este proceso. Exponer la arremetida de la derecha en su afán de sostener por todos los medios el régimen neoliberal dentro de la constitución que saldrá del consejo constitucional, mediante la movilización en las calles y en las redes sociales y la prensa alternativa. Trabajar para reconstruir un amplio bloque popular entre todas las fuerzas que pujamos por lo que ha sido una demanda histórica del pueblo chileno: Asamblea Constituyente libre, popular y soberana que siente las bases de un Chile en Justicia y Dignidad.

 

Imagen extraída de presenzza.com

Comunicador Social para Revista De Frente. Sociólogo e Investigador. Diplomado en Intervención Comunitaria por la Universidad de Chile. Abogado en formación por la Universidad Alberto Hurtado.

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