«La derecha intensifica los ataques contra la democracia en Chile»: Grupo Parlamentario de La Izquierda en el Parlamento Europeo apoya el Proceso Constituyente y rechaza actuar de Gobierno de Piñera

La izquierda en el Parlamento Europeo condena los intentos de sabotaje de la derecha chilena contra el trabajo de la Convención Constitucional, elegida para redactar la nueva constitución del país.

Los eurodiputados del Grupo Parlamentario La Izquierda en el Parlamento Europeo también escribieron al jefe de la política exterior y de seguridad de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, expresando su preocupación por la intención de la UE de finalizar un acuerdo de libre comercio con Chile antes de las elecciones generales de noviembre y mientras el proceso constitucional está en marcha.

El gobierno de Chile carece de legitimidad popular. El Presidente Piñera se enfrenta a un proceso de destitución tras los abusos de poder revelados en los Papeles de Pandora. Hace días, declaró el estado de emergencia para enviar tropas a reprimir las protestas indígenas en dos regiones del sur.

Ante la gravedad de estos hechos, La Izquierda solicita un debate general en el Parlamento Europeo sobre los últimos acontecimientos en Chile, en particular los ataques.

Pedimos a la UE que se abstenga de interferir en los trabajos de la Convención Constitucional, suspendiendo las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio hasta que el nuevo marco constitucional esté en vigor, y que preste atención a los intentos de la derecha de socavar el proceso.

Elisa Loncón, académica de origen mapuche, fue nombrada presidenta de la Convención Constitucional, en un golpe a la derecha. En su discurso de investidura se comprometió a consagrar la igualdad de género y los derechos de los indígenas en la nueva Constitución.

A pesar de constituir más del 12% de los 18,95 millones de habitantes de Chile, los pueblos indígenas han sido históricamente marginados social y políticamente. La Izquierda pretende invitar a Loncón a reunirse con los eurodiputados en el Parlamento Europeo para explicarles la situación y los retos de su importante labor.

La demanda de una nueva constitución se produjo junto a una ola de protestas que sacudió al país en 2019 y que reunió a feministas, ecologistas, grupos indígenas y luchadores antineoliberales que pedían un cambio socioeconómico progresista.

La constitución chilena de la época de la dictadura se basa en la ortodoxia del libre mercado y fue utilizada por el dictador Pinochet para reprimir los derechos fundamentales, en particular los del mayor grupo indígena, los Mapuche.

Los independientes de izquierda y progresistas ganaron la mayoría en la Convención Constitucional de 155 escaños, lo que demuestra el deseo del pueblo chileno de una Constitución que garantice la igualdad de género, la plurinacionalidad y la preservación de los bienes públicos.

Desde que la Convención Constitucional inició sus trabajos en julio de 2021, ha sido objeto de incesantes ataques por parte de la derecha del país, los medios de comunicación corporativos, y las grandes empresas.

Como forma de socavar y retrasar la redacción de la Constitución, la derecha dura se ha negado a cooperar en distintas fases del proceso y sus poderosos medios de comunicación han lanzado una campaña de desprestigio contra el organismo y su Presidente, además de acosar y amenazar por Internet a sus miembros.

A pesar de la transición a la democracia, el sistema económico de Chile ha permanecido prácticamente intacto desde la época de Pinochet. El país ha sido considerado durante mucho tiempo un laboratorio de la economía de libre mercado, lo que ha dado lugar a un alto coste de la vida, desigualdades, degradación medioambiental, privatizaciones e impunidad empresarial. Esta última ofensiva de la derecha es un último intento de preservar los privilegios que la actual Constitución otorga a la élite del país.

La derecha se opone al reconocimiento de derechos fundamentales como la educación, el acceso al agua y la tierra -donde los actores privados tienen grandes intereses- y a la declaración de Chile como República Plurinacional.

Las protestas populares chilenas de 2019 y los posteriores avances de la izquierda y de las fuerzas progresistas que condujeron al plebiscito, y el apoyo a una nueva constitución, anunciaron el comienzo de una nueva era de esperanza para la democracia, la justicia económica y social, los valores progresistas y los derechos humanos en Chile.

La Izquierda en el Parlamento Europeo se solidariza con el pueblo de Chile y su lucha, expresando su pleno apoyo a la Convención Constitucional, a la integridad de su trabajo, y a una nueva constitución que garantice los derechos fundamentales en pleno respeto de la voluntad popular.

Fuente: Página web del Grupo «The Left» en el Parlamento Europeo (en inglés). Traducido por DeFrente.cl.

Equipo de política internacional de Revista De Frente

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