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«¿Ganamos o perdemos el domingo, que piensas? » por Miguel Silva

Por: Miguel Silva

¿Vamos a ganar el domingo?
Espero que sí, pero aparte de eso, vamos a discutir en estas líneas las razones para la victoria – o el fracaso – del domingo. Puedes ver el acto de jueves en este video:  https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid02xKVRu9M4RJnbC1UPLEeoCRDaR9HH97SRFLiMmpgxQESuE7bJ47T18sUJcF84XfWnl&id=1178090631   
Es elemental entender que tanto este plebiscito como el primer plebiscito, reflejan el cambio en las conciencias de millones de personas durante los días y meses de la revuelta.
El gran tema, entonces, es … ¿cuánto de la revuelta queda en la memoria de estos y estas millones?
¿Recuerdan lo bueno, o recuerdan lo malo?
¿Se sienten más capaces de hacer los cambios ellos y ellas mismas… o menos capaces?
¿Creen que lo que pasó fue bueno o una pura pérdida de tiempo?

 

Treinta pesos y treinta años después de treinta meses.
El primer plebiscito reflejó que los millones todavía recordaban lo mejor de la revuelta. Había en la memoria colectiva popular, un “valió la pena”, por así decirlo.
Es decir, pensábamos que necesitábamos una nueva Constitución para lograr los cambios en la Salud, las Pensiones, la Educación, el Agua, los Derechos de la mujer y de los Pueblos Originarios…
Y eso, a pesar del impacto del “Acuerdo/Traición” del 15 de noviembre, el comienzo de la pandemia y la desmovilización de los millones. A pesar de esos cambios, los millones todavía recordaban lo mejor de la revuelta.
Vale la pena recordar cómo era el año después de la gran revuelta de Octubre.
Algunas fechas… la marcha de millones del día 25 octubre de 2019, la «huelga general» el día 12 de noviembre seguido por el «acuerdo/traición del 15 noviembre.

Luego, comenzó la pandemia mundial el ultimo día de ese año en China. Se reportó el primer contagiado en Chile el día 3 de marzo; el 21 marzo el primer fallecimiento y el día siguiente comenzó el toque de queda.
Se entregó el primer bono de emergencia Covid de 50 lucas en Abril de 2020 y en julio el primer pago de 10% del AFP, luego de seis meses de crisis económica muy profunda.
Ahora bién, ¿cómo era el impacto de esta serie de cambios tan grandes, en la conciencia popular?
Creo que el cambio más importante fue que se acabaron las marchas y reuniones presenciales, por lo tanto, se abrió paso a la política parlamentaria como «única solución posible» a la crisis de treinta años.
Por otro lado, la entrega del primer 10% por Piñera, bajo la presión popular, dió la impresión que todavía teníamos poder. Incluso Piñera salió varias veces en la tele diciendo que detrás del octubre habían problemas REALES. ¡Teníamos razón para rebelarnos entonces!

Esa forma de ver el año todavía era vigente durante el primer plebiscito del mes de octubre 2020, cuando el 78% votó por una nueva Constitución, y much@s de las convencionales elegidas en abril 2021 eran jóvenes y «caras nuevas».
Pero una cosa fue votar por una nueva constitución en ese segundo octubre (de 2020) y otra es aprobar la constitución en octubre 2022. Entre estas dos fechas, se recuperó el sistema político. Se eligieron los senadores y diputados y luego se eligió a Gabriel Boric.

Y mientras tanto, se recuperaron las ganancias (muy bien gracias dicen los ricos), pero los sueldos reales siguieron su tendencia de subir menos cada año, hasta comenzar a bajar desde fines de 2021.
En ese año en Chile, el 1% más rico concentró el 49,6% de la riqueza total del país. ¿Volvió la normalidad!
En fin, la cara visible de la revuelta de octubre se cambió de «las marchas y la huelga» al sistema parlamentario y el nuevo gobierno de Gabriel Boric.

 

Antes marchas y ahora … ¿qué?
Hoy día, después de más de un año de desmovilización, sin reuniones de organizaciones base, sin discusiones y con Pandemia, ¿en qué estamos?
Después de largos meses de trabajo duro de los y las Convencionales, muchos de los cuales llegaron a la Convención como “delegados” (más o menos) de sus bases… ¿en qué quedamos?
¿Cuántos de los millones todavía recuerdan lo bueno de la revuelta, luego de un año y tanto sin tomar parte en marchas y reuniones, sin sentir el impacto de conversar con sus vecinas o compañeros de trabajo?
¿Cuántos de los millones han vuelto a la terrible normalidad de la apatía, a sentirse inútiles y a creer las mentiras que nos cuentan los ricos y poderosos?
El balance entre el poder de la revuelta y la fuerza del sistema, este gallito, se va a medir el domingo.

 

Las explosiones y después.
En muchos países, en varios tiempos, explosiones de ira y de rebelión tales como la revuelta de octubre 2019, han tomado múltiples y muy diversos caminos después del hecho… algunos siguieron el camino de reformas bajo nuevos gobiernos, otros giraron hacia la apatía dirigida por la derecha rejuvenecida, y otros hasta terminaron en golpes militares.
Lo que sí es cierto, es que las revueltas casi siempre no son permanentes, sino son etapas de procesos de cambios por adelante y por atrás, de confianza y desconfianza, de grandes movilizaciones y momentos de desesperanza porque “no pasa nada”. En fin, de las luchas, no hay nada permanente.

Sin embargo, lo que sí es cierto también es que si un lado no se organiza bien, los otros avanzan.
Si nosotros no nos organizamos bien, los ricos y poderosos van a recuperar todo su poder acostumbrado. Y eso no puede ser. Los apruebazos fueron un buen comienzo.
Por lo tanto, por lo tanto, esperemos que vamos a ganar el domingo y esa votación signifique que por lo menos algo de lo bueno de la revuelta quedó en la memoria popular. Y que la victoria va a provocar más confianza a los hogares de millones.
Que ese cambio en el ambiente nos va a facilitar la reconstrucción de organizaciones base que nos van a ayudar a ganar más derechos y seguir cambiando la conciencia popular..

Comentarios (1)

  • Zoila Solar Silva

    Vamos a ganar

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