TOP

«Francia enfrenta la victoria de los racistas el próximo domingo » por Miguel Silva

Por: Miguel Silva 

 En París y otras ciudades de Francia, miles de personas celebraron concentraciones durante varias noches la semana pasada, exigiendo la unidad de la izquierda (1).

 Sobre esa unidad, se armó un programa político. En los primeros quince días de un gobierno de izquierdas, se va a lanzar una serie de medidas de «emergencia», como un aumento inmediato del salario mínimo después de impuestos hasta 1600 euros al mes, la congelación de los precios de productos de primera necesidad como la luz, la inversión en vivienda social y el rechazo de las normas de gasto fiscal de la Unión Europea.  

 Pero la victoria de la ultra-derecha y sus aliados fascistas (Rassemblement National (Agrupación Nacional, RN) necesita una respuesta antirracista masiva. El éxito de Le Pen es una terrible advertencia para todo el mundo de cómo los fascistas pueden crecer en tiempos de crisis. 

 Ellos sacaron un 33% de la votación, la alianza de izquierdas Nuevo Frente Popular (NPF) obtuvo el 28%, mientras que la coalición del presidente neoliberal Emmanuel Macron se fue a las pailas con sólo el 21%. 

 Y si esta votación se repite el próximo domingo, es posible que Jordan Bardella, de RN, sea primer ministro y es el resultado de muchos años en los que los principales partidos conservadores y laboristas han impulsado el racismo y la islamofobia. 

 

La historia de la “izquierda” parlamentaria 

 Una de las razones por la popularidad de los fascistas es porque las coaliciones de izquierda que llegaron al poder bajo el dominio del Partido Socialista (en la década de 1980, entre 1997 y 2002, y otra vez entre 2012 y 2017) aplicaron políticas económicas muy similares a las de la derecha. El planteamiento de «ni derecha ni izquierda» (defendido por Le Pen, padre e hija, desde los años 90) ha funcionado tan bien porque la izquierda, sobre todo con Hollande, ha gobernado como la derecha. 

Instalaron en la consciencia de millones esa onda que no es posible lograr un reparto más igualitario de la riqueza entre trabajadores y patronos, entre ricos y pobres, y que ya no pueden cambiar la sociedad… que no hay alternativa. Acto seguido… el éxito de los fascistas que dicen que son en contra del sistema. 

Ellos y ellas han logrado instalar esa idea que las condiciones materiales de vida tienen algo que ver con la raza de una persona. En otras palabras, la extrema derecha opone los ‘franceses de origen’, es decir a los ‘verdaderos franceses’, a los ‘franceses de papel’ que son aquellos franceses que la extrema derecha considera que no son franceses de verdad. 

Los fascistas han empaquetado el malestar que siente la gente en el racismo, islamofobia y antisemitismo. 

 

Si Bardella es el próximo primer ministro. 

 Si Bardella de RN se convierte en primer ministro, no será como la llegada de los nazis al poder en Alemania en 1933. Todavía no tiene las fuerzas de la calle ni la fuerza para destruir a la izquierda y a los sindicatos ni a la democracia, pero será un cambio cualitativo. Habrá leyes que convertirán a los 3,5 millones de personas con doble nacionalidad en ciudadanos de segunda clase. Habrá rienda suelta para que la policía sea aún más brutal con los musulmanes, los huelguistas, los manifestantes, los jóvenes negros y morenos y los antirracistas. 

 Habrá una oleada de sentimiento «Francia para los (y las) franceses». La RN colocará a su gente en todos los niveles del Estado, desde los altos cargos policiales hasta la administración local de la salud, la educación y los municipios. 

Y las pandillas fascistas que ya han perpetrado atentados en Lyon, Montpelier y París sentirán una nueva confianza en que cuentan con el apoyo desde arriba. Crecerán. 

 

La alternativa. 

 Sin unidad, dicen muchos, los partidos de izquierda franceses no tendrán ninguna posibilidad de ganar el próximo domingo. ¿Pero qué tipo de unidad… sobre cuál base? 

Los antirracistas disponen de inmensos recursos. El fin de semana del 15 y 16 de junio, unas 800.000 personas salieron a la calle contra la RN. Movilizar a esas personas, y a muchas más horrorizadas por la última votación de RN, es central. Y debe implicar la lucha contra el racismo, no sólo contra las políticas proempresariales de la RN. 

 En ese sentido, la central sindical más combativa, la CGT, llamó la atención que la RN «votó contra el aumento del salario mínimo, contra la congelación de los alquileres, contra la imposición de los dividendos. Defiende a la patronal, no a los trabajadores. Su programa social se derrite como la nieve al sol». 

 Pero apenas menciona el racismo con nombre y apellido. Y si no se enfrentan los mitos sobre los inmigrantes, los musulmanes y los refugiados, dejan a la RN con una gran ventaja. ¿Por qué, dicen los racistas, dar los recursos del país a los migrantes si son flojos, son ladrones, y no son franceses? 

 El Nuevo Frente Popular (NFP), nueva alianza de izquierda, integra La France Insoumise (LFI) de Melenchon, el Partido Socialista laborista, el Partido Comunista y los Verdes, pero integra algunas de las mismas figuras -como François Hollande- que abrieron el camino a la RN, legitimando el racismo, la islamofobia y atacando a la clase trabajadora. 

 Como presidente de 2012 a 2017, Hollande impulsó un estado de emergencia de dos años que otorgó a la policía poderes brutalmente represivos. En 2016 aprobó por decreto una importante ley que atacaba los derechos sindicales y de los trabajadores. Apoyó la ley Cazeneuve en 2017, que daba a la policía licencia para matar.  

¿Cómo se puede construir una alternativa al RN con gente así?… la primera cosa que van a decir los fascistas es que “ellos son los que dejaron los trabajadores en la miseria”. 

 Pase lo que pase, el próximo domingo va a comenzar la turbulencia social. Bardella podría ser primer ministro. O si ningún partido tiene mayoría, Macron podría nombrar a un «tecnócrata» -la jefa del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha sido mencionada en algunos informes-. La escandalosa falta de democracia y la aplicación de la austeridad no harán más que ampliar el apoyo de los fascistas. 

 

Una pesadilla… 

 Imagínense, mirando el próximo enero a una cumbre de líderes mundiales. Es posible que suban al escenario el presidente estadounidense Donald Trump, el primer ministro francés Jordan Bardella, la primera ministra fascista italiana Giorgia Meloni, el presidente ultraderechista argentino Javier Milei y varios otros del mismo basurero. 

 Debe haber una respuesta urgente. Necesitamos agitación y acciones antirracistas que integran las centrales sindicales y bases, las feministas, las agrupaciones territoriales, los y las que lucharon por las pensiones dignas. Y una alternativa al capitalismo. 

 

 Muchas gracias por unos detalles en un artículo publicado en la página web del socialismo revolucionario inglés: https://socialistworker.co.uk/news/urgent-tasks-for-left-after-fascists-win-french-election-first-round/ 

Comparte tu opinión o comentario