Estibadores del Pireo en Grecia frenan envío de armas a Israel y marcan un nuevo hito en la resistencia obrera internacional
«El lunes 14 de julio, los estibadores del puerto del Pireo en Grecia protagonizaron un nuevo acto de desobediencia civil al impedir el embarque de 22 toneladas de acero de grado militar destinadas a Israel. Organizados en el sindicato ENEDEP, los trabajadores bloquearon la carga del buque Ever Golden con destino al puerto de Haifa, frustrando así un nuevo intento de abastecimiento bélico al Estado israelí, en pleno contexto de agresión contra la población palestina.»
Por: Revista De Frente
El lunes 14 de julio, los estibadores del puerto del Pireo en Grecia protagonizaron un nuevo acto de desobediencia civil al impedir el embarque de 22 toneladas de acero de grado militar destinadas a Israel. Organizados en el sindicato ENEDEP, los trabajadores bloquearon la carga del buque Ever Golden con destino al puerto de Haifa, frustrando así un nuevo intento de abastecimiento bélico al Estado israelí, en pleno contexto de agresión contra la población palestina.
El hecho, reportado originalmente por el periodista Fernando Ariza, se suma a una serie de acciones obreras que desde hace meses se expanden por los principales puertos del Mediterráneo. La jornada de protesta tuvo lugar en los muelles 2 y 3 del puerto del Pireo, administrados por la empresa china COSCO, donde los estibadores, acompañados por una multitud de ciudadanos solidarios, proclamaron su negativa rotunda a “mancharse las manos con la sangre de los pueblos”.
“¡No a la implicación de Grecia y del puerto del Pireo en las guerras de los imperialistas!”, declararon desde el sindicato ENEDEP.
Presionadas por la masiva movilización, las autoridades portuarias y la empresa naviera finalmente cedieron, y los contenedores con material bélico fueron retirados de la operación. Esta victoria, lejos de ser aislada, forma parte de un proceso más amplio de organización y resistencia portuaria internacional.
La solidaridad recorre los puertos del mundo
Los trabajadores del Pireo ya habían detenido otro envío militar en octubre de 2024, cuando lograron frenar 21 toneladas de municiones con el mismo destino. En aquella ocasión, pintaron sobre los contenedores consignas como “Asesinos, fuera del puerto”, mientras enfrentaban la amenaza de criminalización. Su dirigente, Markos Bekris, hoy enfrenta cargos judiciales por dicha acción.
Este espíritu de lucha no se detiene en Grecia. En Francia, los estibadores de Marsella bloquearon 14 toneladas de componentes militares en junio de 2025. En Italia, los puertos de Génova y Salerno fueron escenario de inspecciones obreras a contenedores sospechosos de contener armas. En Marruecos, los trabajadores del puerto de Casablanca impidieron el embarque de componentes para aviones F-35 israelíes.
Todo este movimiento se articula en torno a la Coordinadora Internacional de Estibadores, nacida tras una huelga nacional en Grecia en 2023, bajo el lema: “Bajen las armas, suban los salarios”.
La clase trabajadora frente al comercio de la guerra
La acción del Pireo, y otras similares, reafirman el papel estratégico que cumplen los trabajadores portuarios en las cadenas logísticas globales. En sus propias palabras:
“En el puerto donde cada día luchamos por salvaguardar nuestra salud, no hay lugar para quienes masacran a los pueblos”.
Este tipo de acciones se inscriben en las demandas del movimiento global BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), que busca cortar el flujo de recursos y legitimidad hacia Israel mientras continúa con su ofensiva militar sobre Gaza. El ejemplo de los estibadores griegos muestra que, más allá de las cúpulas gubernamentales, son los pueblos los que tienen el poder real para impedir la guerra.
En un tiempo donde la complicidad institucional es la norma, estos actos de desobediencia colectiva iluminan un camino de dignidad: el de la solidaridad concreta, desde el lugar de trabajo, frente al genocidio.
Cris mv
Solidarios y valientes trabajadores del puerto