TOP

«En el Líbano el pueblo está dispuesto a defender su libertad frente a Israel» Alejandro Kirk

«Este pueblo, lleva en su sangre la herencia de una civilización milenaria. Los libaneses no se dejan vencer por el pánico ni por la desesperanza. Como en tiempos pasados, valoran la libertad incluso por encima de su vida. La guerra no es deseable para nadie; he visto el sufrimiento que causa. Pero como decía Ho Chi Minh, «Nada es más importante que la independencia y la libertad».»

Por: RDF

«En el Líbano el pueblo está dispuesto a defender su libertad frente a Israel» Alejandro Kirk
Se dijo en: #Barbarroja 21/10/2024
Capítulo completo: https://www.youtube.com/watch?v=Re5Q2R3MRl4&t=3044s

Hugo Gutiérrez: ¿Cómo logra la población en Líbano resistir y evadir el bombardeo incesante de Israel? ¿De qué manera están organizándose para evitar una masacre bajo este ataque permanente de los sionistas?

Alejandro Kirk: La realidad es que, tristemente, la población no tiene manera de evitarlo. Actualmente, hay más de un millón doscientos mil refugiados desplazados, que han dejado el sur del país en busca de protección en el norte del Líbano y también en Siria. Pero las medidas de protección que pueden tomar son prácticamente inexistentes; el ejército libanés no está en condiciones de defenderlos eficazmente. De hecho, el ejército ha sido atacado en múltiples ocasiones, y aunque Israel afirma que no lo considera un enemigo, sigue bombardeándolo, al igual que a las fuerzas de paz de la ONU, destruyendo sus puestos de observación y atacando a sus soldados.

He visitado muchos de estos lugares donde se refugian las personas desplazadas: escuelas, casas de familiares, y aquellos con recursos, logran alquilar algún lugar seguro en el norte. Sin embargo, ya no hay un sitio realmente seguro en el país; incluso en el norte, zonas que antes no eran atacadas ahora están en la mira de Israel. A menos de un kilómetro de donde me encuentro, por ejemplo, atacaron anoche un hospital y un edificio, resultando en la muerte de cuatro personas en el Hospital Universitario Hariri en Beirut.

Israel incluso llega a anunciar los ataques, a veces dando apenas unos minutos de aviso antes de iniciar el bombardeo. Recientemente, destruyeron una red de oficinas de Al-Qadr Al-Hassan, una organización que funciona casi como un banco sin fines de lucro y presta servicios financieros básicos a la población. Israel justifica esto como un ataque contra la «columna vertebral financiera» de Hezbollah, pero las víctimas son, en su mayoría, civiles que dependen de estos servicios.

Como mencionaba, el Líbano carece de infraestructura antiaérea efectiva. A diferencia de otras zonas de conflicto que he cubierto, como Donbass, aquí no hay refugios subterráneos en los edificios. Los aviones israelíes a menudo lanzan sus misiles desde fuera del espacio aéreo libanés, y el país es tan pequeño —apenas 130 kilómetros desde la frontera con Israel hasta Beirut— que prácticamente no hay lugar donde esconderse. En este último mes de agresiones, el número de desplazados ya alcanza los ocho millones, con cerca de dos mil quinientos muertos y once mil heridos.

La vida en el Líbano, sin embargo, continúa. En las noches, incluso mientras caen bombas, la gente sigue saliendo, los negocios están abiertos, y las terrazas se llenan de personas compartiendo un café o una bebida. Es una manera de resistir el miedo y de no ceder a la intimidación. La población aquí tiene una conexión profunda con su historia y su tierra; no he encontrado a nadie que desee que Israel intervenga, aún al costo de la paz. Todos parecen compartir la convicción de que sólo siendo un país verdaderamente soberano e independiente se podrá salir adelante.

Este pueblo, lleva en su sangre la herencia de una civilización milenaria. Los libaneses no se dejan vencer por el pánico ni por la desesperanza. Como en tiempos pasados, valoran la libertad incluso por encima de su vida. La guerra no es deseable para nadie; he visto el sufrimiento que causa. Pero como decía Ho Chi Minh, «Nada es más importante que la independencia y la libertad».

Equipo de política internacional de Revista De Frente

Comparte tu opinión o comentario