Elementos principales de la cumbre BRICS 2024
«Pero el rechazo de Brasil contrastó con el fuerte apoyo entregado por el presidente Putin a Nicolás Maduro. No sólo lo reconoció como legítimo ganador de las elecciones presidenciales, también manifestó su total apoyo al ingreso de Venezuela. Lo anterior debe ser analizado en el contexto de las alianzas de las economías petroleras emergentes. Venezuela junto a Rusia, Irán y Arabia Saudita, representan la principal alianza petrolera del orbe.»
«La reciente propuesta de crear una bolsa de cereales BRICS es un esfuerzo conjunto de sus miembros para establecer un sistema alternativo en el comercio de alimentos, reduciendo la dependencia de los mercados occidentales y brindando estabilidad alimentaria entre sus países. Este mecanismo permitiría a las naciones del bloque intercambiar productos agrícolas estratégicos, como el trigo, maíz y arroz, usando sus propias monedas y a precios negociados, lo que les permitiría sortear la volatilidad de los mercados globales dominados por el dólar.»
Por: RDF
La reciente cumbre de los BRICS, celebrada en Rusia, marcó un hito en la reconfiguración del orden global. Con la incorporación de nuevos países y el debate sobre una mayor independencia financiera y económica, el bloque reafirma su papel como una alternativa al dominio occidental. En este artículo, abordaremos los puntos clave del encuentro: la expansión del grupo, propuestas como la creación de una moneda común, y la creciente influencia de los BRICS en sectores estratégicos como la energía y el comercio mundial.
El discurso de Putin
En su discurso durante la reciente cumbre de los BRICS, Vladimir Putin defendió la creación de un «nuevo orden multipolar» que desafía el dominio occidental. Señaló que este nuevo sistema está siendo bloqueado por «fuerzas acostumbradas a pensar y actuar bajo la lógica del dominio sobre todo y todos», refiriéndose a las potencias occidentales. Criticó las «sanciones unilaterales ilegales» y la «manipulación de los mercados de divisas y valores», indicando que estos métodos agravan conflictos, como en Ucrania, que según Putin, es utilizada para «crear amenazas a la seguridad de Rusia».
Putin también mencionó que estas tácticas occidentales buscan «contener a los crecientes competidores» en regiones como África, Asia y América Latina, frenando su desarrollo independiente. Añadió que los esfuerzos de Occidente para derrotar a Rusia son «cálculos ilusorios», hechos por quienes «no conocen la historia de Rusia ni la fuerza de su pueblo»
En cuanto a los conflictos en Oriente Medio, Putin instó a detener la violencia y destacó la necesidad de crear un «Estado palestino independiente que coexista pacíficamente con Israel», insistiendo en que Rusia siempre ha trabajado para estabilizar la región.
Finalmente, subrayó la necesidad de reformar la ONU para adaptarla a las realidades del siglo XXI, proponiendo ampliar la representación de Asia, África y América Latina en el Consejo de Seguridad.
Sobre la cumbre
La reciente cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en 2023 marcó un punto clave en su expansión, anunciando la incorporación de seis nuevos países: Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Argentina, Egipto y Etiopía, a partir de 2024. Esta ampliación busca aumentar el peso geopolítico del bloque, con la intención de ser un contrapeso al G7 y diversificar la influencia económica global. Con la entrada de estos nuevos miembros, los BRICS representarán aproximadamente el 29.3% del PIB mundial y casi la mitad de la población global, lo que consolida su importancia estratégica.
En una decisión histórica, la alianza BRICS dio la bienvenida a 13 países para que participen como países socios, según una declaración en la reciente cumbre. Los países que se unen a la alianza BRICS como socios son Argelia, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.
La ampliación también tiene un gran impacto en el mercado energético, ya que países como Arabia Saudita, Irán y los Emiratos Árabes Unidos son actores clave en la producción de petróleo, lo que fortalece la influencia del bloque en los mercados de energía global. Con estos nuevos miembros, los BRICS controlarán más del 40% de la producción mundial de petróleo, lo que les otorga un papel central en la seguridad energética global.
Este aumento en la membresía no solo diversifica el bloque en términos económicos y geopolíticos, sino que también refuerza su papel en las cadenas de suministro de recursos críticos como el petróleo y minerales estratégicos como el litio, lo que será crucial en el escenario global a medida que el mundo transita hacia economías más sostenibles.
Brasil mantiene el veto a Venezuela
La ausencia de Lula coincidió con la mantención del veto de parte de Brasil (iniciado por Bolsonaro) en contra del ingreso de Venezuela al BRICS. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, a través de su asesor Celso Amorim, manifestó que la preocupación no es de índole ideológica, sino que Venezuela no cumple con los requisitos económicos necesarios para unirse al bloque. Las dificultades económicas que enfrenta Venezuela, junto con su dependencia del petróleo y las sanciones internacionales, fueron factores que Brasil consideró desfavorables para su integración en este momento.
La Bolsa de Valores de São Paulo (B3) y el Congreso brasileño han mostrado reservas respecto al ingreso de Venezuela en el bloque económico debido a varias razones. Principalmente, Brasil teme que la inclusión de Venezuela en acuerdos comerciales formales afecte la estabilidad del Mercosur, y existen preocupaciones sobre el cumplimiento de Venezuela con los estándares democráticos y de derechos humanos. Además, sectores empresariales de Brasil consideran que la incorporación podría tener un impacto económico negativo, especialmente en el contexto de su recuperación post-pandemia
Pero el rechazo de Brasil contrastó con el fuerte apoyo entregado por el presidente Putin a Nicolás Maduro. No sólo lo reconoció como legítimo ganador de las elecciones presidenciales, también manifestó su total apoyo al ingreso de Venezuela. Lo anterior debe ser analizado en el contexto de las alianzas de las economías petroleras emergentes. Venezuela junto a Rusia, Irán y Arabia Saudita, representan la principal alianza petrolera del orbe.
Palabras del presidente Nicolás Maduro en la Cumbre de los BRICS:
«Los BRICS han puesto sobre la agenda mundial nuevos paradigmas. Yo recogería dos elementos claves: la necesidad de una nueva agenda económica con soluciones prácticas al comercio internacional, Venezuela insiste que se avance en pasos más audaces en la consolidación del nuevo banco de los Brics, un nuevo sistema de pagos; en segundo lugar, hace falta una refundación del sistema de Naciones Unidas. Un nuevo mundo es posible, creemos que un nuevo mundo ha nacido; los Brics es el epicentro del parto histórico de ese nuevo mundo, con valores y principios profundamente humanos.»
El silencio mediático occidental sobre la reciente cumbre BRICS
La reciente cumbre de los BRICS ha destacado no solo por su contenido, sino también por la aparente falta de cobertura en los principales medios occidentales. A pesar de que el evento marcó la expansión significativa del bloque con la incorporación de seis nuevos países y discutió temas cruciales como una posible moneda común, la reacción de los medios de comunicación occidentales ha sido notablemente limitada. Esta ausencia de cobertura parece reflejar una estrategia para minimizar la creciente influencia del bloque en la política global.
Una posible razón detrás de este enfoque mediático es el desafío directo que los BRICS representan al orden económico global dominado por Occidente, particularmente el poder del dólar. Al ampliar su membresía para incluir a economías clave en energía y recursos naturales como Arabia Saudita, Irán y Emiratos Árabes Unidos, los BRICS han reforzado su capacidad de influir en los mercados internacionales y en la política geoestratégica.
Por otro lado, algunos analistas sugieren que el silencio mediático occidental es una forma de desviar la atención pública de los esfuerzos de los BRICS por establecer un orden mundial multipolar, que podría erosionar la hegemonía de instituciones dominadas por Occidente, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Al minimizar su cobertura, se reduce el debate público sobre la creciente relevancia de los BRICS como contrapeso a los intereses occidentales.
Este enfoque contrasta con la amplia cobertura de otros eventos internacionales en los que los países occidentales tienen un papel protagónico. La falta de información en los medios occidentales puede estar subestimando las implicaciones de la expansión de los BRICS, que ahora representan más del 40% de la producción mundial de petróleo y una parte importante del PIB global, consolidando su influencia en el escenario mundial.
Propuesta de moneda común de los BRICS y su impacto sobre el dólar
La propuesta de una moneda común entre los BRICS ha ganado atención como un intento de reducir la dependencia global del dólar estadounidense. Este plan busca facilitar el comercio entre los miembros del bloque, reduciendo los riesgos asociados a las fluctuaciones del dólar. Según los líderes del grupo, la idea es parte de un movimiento hacia un sistema financiero multipolar que dé más autonomía a las economías emergentes.
Uno de los argumentos a favor de esta moneda es que permitiría a los países de los BRICS comerciar directamente, sin necesidad de convertir sus monedas locales al dólar, lo cual podría reducir costos y riesgos de tipo de cambio. Además, serviría para contrarrestar el impacto de las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos y sus aliados, especialmente sobre economías como las de Rusia e Irán, que enfrentan restricciones en el uso de dólares.
El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que esta iniciativa sería un «pilar» en la creación de un sistema financiero global más justo. Además, la expansión de los BRICS con la incorporación de economías petroleras como Arabia Saudita e Irán le da al bloque un mayor control sobre los mercados de energía, lo que podría influir en el valor del dólar, dado su rol como la principal moneda en la compraventa de petróleo.
Sin embargo, implementar una moneda común enfrenta serios desafíos. Para Brasil, por ejemplo, el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, expresó que una moneda común sería más factible como unidad de cuenta para el comercio entre los países BRICS, en lugar de sustituir las monedas nacionales. Esto subraya las dificultades de integrar economías con distintos niveles de desarrollo y políticas económicas divergentes
La propuesta de los BRICS desafía directamente la hegemonía del dólar como la moneda de reserva global. Si bien el dólar seguirá siendo dominante en el corto plazo, la adopción de una moneda común por parte de economías emergentes podría debilitar lentamente la demanda global de dólares. Esto podría aumentar la volatilidad en los mercados financieros de EE. UU. y reducir la capacidad del país de financiar su déficit con facilidad.
A pesar de estos riesgos potenciales, muchos expertos señalan que la creación de una moneda común en los BRICS es un proyecto a largo plazo que enfrenta numerosas dificultades técnicas y políticas, por lo que su impacto sobre el dólar sería gradual y dependerá de cómo se estructure este nuevo sistema financiero.
Propuesta de una bolsa de cereales BRICS: Un paso hacia la soberanía alimentaria
La reciente propuesta de crear una bolsa de cereales BRICS es un esfuerzo conjunto de sus miembros para establecer un sistema alternativo en el comercio de alimentos, reduciendo la dependencia de los mercados occidentales y brindando estabilidad alimentaria entre sus países. Este mecanismo permitiría a las naciones del bloque intercambiar productos agrícolas estratégicos, como el trigo, maíz y arroz, usando sus propias monedas y a precios negociados, lo que les permitiría sortear la volatilidad de los mercados globales dominados por el dólar.
El proyecto responde a la necesidad de contrarrestar las fluctuaciones y distorsiones generadas por las grandes bolsas occidentales, como la de Chicago, que influyen de manera desproporcionada en los precios internacionales. En lugar de depender de estas estructuras, los BRICS pretenden crear una plataforma de comercio más equitativa, que promueva el intercambio directo entre sus miembros.
Además, la bolsa propuesta tiene como objetivo garantizar la seguridad alimentaria del bloque, al permitir que los países en desarrollo dentro de los BRICS accedan a suministros de alimentos básicos sin recurrir a los mercados globales, a menudo sujetos a sanciones o restricciones comerciales. La inclusión de grandes productores como Brasil, Rusia e India refuerza el potencial de este proyecto.