El robo y quiebra de la empresa estatal petroquímica venezolana Monómeros por el «gobierno encargado» de Guaidó

El reconocimiento que un grupo de gobiernos hizo al «gobierno encargado» encabezado por Juan Guaidó sigue produciendo efectos que están lejos de constituir un gobierno paralelo en Venezuela, pero que han permitido el bloqueo y robo de cuantiosos activos del Estado de la República Bolivariana de Venezuela en el exterior.

Uno de estos principales activos es Citgo, filial en Estados Unidos de la empresa petrolera venezolana PDVSA. El segundo, es Monómeros, filial de la petroquímica estatal «Pequiven S.A.» venezolana en Colombia, con sede central en Barranquilla. Se trata de una empresa central en el entramado de producción de fertilizantes para la producción agrícola venezolana y colombiana, llegando a cubrir aproximadamente a 46% de la distribución de fertilizantes en Colombia y la cobertura de más de 70% de la demanda de agroquímicos» en Colombia, y más del 90% del mercado venezolano de fertilizantes y agroquímicos. El Complejo Petroquímico Libertador Simón Bolívar, sede central de Monómeros, ocupa un área de 52 hectáreas cerca a la desembocadura del Río Grande de la Magdalena, lo que le da autonomía y puertos propios para distribuir lo que produce en 50 países del mundo. Esta enorme operatividad ubica a Monómeros entre las principales empresas del país y la región.

Una vez que la oposición que tenía mayoría en la Asamblea Nacional proclamó a Juan Guaidó como «gobierno encargado», y que tal proclamación fue avalada por un grupo de gobiernos encabezados por Estados Unidos y muy de cerca por el de Colombia y los de la Unión Europea, la empresa Monómeros fue uno de los tantos activos que pasaron a control del grupo del diputado opositor, militante del partido «Voluntad Popular» fundado por Leopoldo López años atrás. Ese  proceso de toma del control de la empresa se dio, como también en el caso de Citgo, la principal empresa venezolana en el exterior, a inicios de 2019.

En abril de 2019, en una entrevista en el canal opositor venezolano NTN24, John Bilbao, el entonces recién nombrado nuevo presidente de Monómeros, ya se podía entrever la operación fraudulenta de verdadero robo de esta importante petroquímica estatal venezolana. Resulta relevante señalar también que la empresa hasta entonces era uno de los objetivos de las medidas mal llamadas como «sanciones», que en rigor son Medidas Coercitivas Unilaterales impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, y acompañada por una serie de estados más. Con el desplazamiento en el control de la empresa, el Gobierno de Estados Unidos, mediante su Departamento del Tesoro, levantó las «sanciones» a la empresa.

Se trata de una empresa constituida en Colombia, con dos centrales en las ciudades de Barranquilla y Buenaventura (Valle del Cauca), y cuyo capital es 100% de propiedad de Pequiven, «Petroquímica de Venezuela S.A.», empresa de alta importancia para el entramado productivo venezolano, relacionada con la industria petrolera y que abarca fabricación de plásticos, fibras sintéticas, cauchos sintéticos, detergentes y fertilizantes y abonos nitrogenados. Monómeros hace parte de este último campo de actividades, siendo la primera productora de fertilizantes en Colombia, cubriendo aproximadamente un 40% de ese mercado.

Abarca tres líneas: la nutrición vegetal (los fertilizantes y abonos), la nutrición animal (alimentos a ganado vacuno, porcino y avícola), y productos industriales. No son sólo comercializadores: es una empresa que aporta asesoría, canales de financiamiento, y apoyo a las comunidades con las que comercia.

John Bilbao era claro: «Donde nos indique el gobierno interino de Juan Guaidó, ahí depositaremos ese dinero, fácil».

 

 

El mismo opositor John Bilbao relata el efecto de las «sanciones» del Gobierno de Estados Unidos sobre la empresa, señalando, según sus palabras, que estaba produciendo «a un 50% de su capacidad (…) ya con el levantamiento de las sanciones, podremos operar al 100% de capacidad». Pero la realidad ha sido radicalmente distinta: El manejo de la empresa en manos del directorio designado por el «gobierno encargado» de Guaidó ha sido un verdadero desastre económico dejándola al borde de la quiebra y en proceso de intervención en curso por parte de las autoridades colombianas.

 

La nueva Asamblea Nacional venezolana y el destape del robo de Monómeros

A fines de 2020, el 6 de diciembre, unas nuevas elecciones parlamentarias en Venezuela, nuevamente con una parte de la oposición venezolana participando de la competencia electoral, el Chavismo más una parte de la oposición constituyeron una nueva mayoría parlamentaria, contraria al «gobierno encargado» de Guaidó y compañía. Allí, se formó una Comisión Investigadora acerca de las acciones del «gobierno encargado».

Pero ya antes, en octubre de 2020 se había comenzado a destapar un escándalo en relación al manejo de la empresa: pagos irregulares a una empresa donde la Vicepresidenta es la madre de Leopoldo López, con el pago de unos 70 mil dólares, en virtud de un contrato de prestación de servicios que no consta que se hayan desarrollado.

Antonieta Mendoza López no es sólo la madre de Leopoldo López y Vicepresidenta designada de la empresa que contrató con Monómeros por los mencionados 70 mil dólares: Ha cumplido, al igual que su esposa Lilian Tintori, un rol de diplomacia activa en las redes de las derechas y el asedio externo contra el Gobierno y proceso venezolano.

En Chile, por ejemplo, se reunió con la presidenta Michelle Bachelet, y el senador Patricio Walker de la Democracia Cristiana, visita que fue ampliamente cubierta por los medios de comunicación, presentándola como la madre del «preso político» Leopoldo López.

De izquierda a derecha: el senador Patricio Walker, Antonieta Mendoza López, Michelle Bachelet, el diputado de «Voluntad Popular» Freddy Guevara, y el entonces Canciller del Gobierno de Chile, Heraldo Muñoz.

Las objeciones a la empresa fueron difundidas por medios de la propia oposición venezolana, al igual que el desvío y desaparición de los fondos recolectados en la operación político-mediática de la «ayuda humanitaria» vía Cúcuta (Colombia), en febrero de 2019, caso en el que fue el portal «PanamPost» el que interpeló en julio de 2019, con documentación de prueba, que el grupo de Juan Guaidó estaba quedándose con los dineros recolectados («Enviados de Guaidó se apropian de fondos para ayuda humanitaria en Colombia», PanamPost).

En el caso de Monómeros, incluso el «Canciller encargado», Humberto Calderón Berti, denunció el desfalco y pésima administración que estaba habiendo de la empresa, apuntando al carácter de los nombramientos en su junta directiva, cuoteada entre los partidos de oposición y en particular por «Voluntad Popular» (el partido de Leopoldo López y de donde surgió Juan Guaidó), y las otras formaciones del llamado «G4» («Acción Democrática», AD, «Primero Justicia» (PJ), y «Un Nuevo Tiempo»). Y apuntó directamente a Leopoldo López: Calderón Berti: «Nuestros grandes errores han sido responsabilidad de Leopoldo López», diciembre de 2019).

El 16 de abril de este año 2021, el senador colombiano José David Name (del «Partido de la U» centroderechista) pidió al gobierno de Iván Duque la intervención de la empresa por estar, según sus palabras, “siendo despedazada por sus directivos, es urgente que tome el control de la empresa y la regrese a sus buenos camino (…) Hay que corregir de manera inmediata la crisis que está viviendo Monómeros, no podemos permitir que acaben con una de las empresas de productos agroquímicos clave en el sector agrícola.

La situación continuó empeorando: En junio de 2019 la Superintedencia de Sociedades de Colombia, un organismo técnico del Ministerio de Comercio, inició la fiscalización de la empresa por encontrarse en “una situación crítica de orden financiero y económico” que podía desencadenar “que la sociedad cesara sus operaciones o presentara una situación de insolvencia”. Se ha visto, en el marco de esta fiscalización, que parte de los activos financiero y ganancias ha sido transferido hacia una sociedad constituida en Panamá (Ver «Las luces y sombras del caso Monómeros», Misión Verdad).

Así, no hay total claridad sobre el actual estado financiero y destino de los activos de Monómeros, pero en septiembre de este año, la empresa se declaró en quiebra. Y las acusaciones e investigaciones en curso indican que ha venido corriendo la misma suerte que otros importantes activos del Estado venezolano en manos de Guaidó y compañía, como la petrolera Citgo o los fondos en dinero que se han perdido en la administración del «gobierno interino».

La situación de Monómeros y la industria del Narco en Colombia

El diputado del opositor partido «Primero Justicia», José Brito, preside la Comisión Especial designada para investigar al Poder Legislativo correspondiente al periodo 2016-2021. Según sus propias palabras, en relación a los oscuros manejos de la junta directiva de Monómeros designada por la anterior Asamblea Nacional:

«Eso nos llamó poderosamente la atención. Cuando empezamos a investigar encontramos que dentro de la directiva ad-hoc de la Corporación Venezolana de Petróleo está Guillermo Benzecry Izaguirre, hijo de Guillermo Benzecry, conocido criador de caballos. En Colombia le dicen caballistas; hermano de Roberto Benzecry Izaguirre, La Corporación Venezolana de Petróleo, opera desde las oficinas de Monómeros en Cali, Colombia y a través de la figura de Guillermo Benzecry Izaguirre, se estaría incidiendo para el aumento de la producción de urea en detrimento de otros fertilizantes. La mayoría de esta sobreproducción de urea estaría siendo adquirida por un holding de empresas que maneja, dirige y planifica su hermano Roberto Benzecry Izaguirre. Ellos tienen marcada vinculación con el lugarteniente de Pablo Escobar Gaviria que es Fabio Ochoa. Y este holding de empresas estaría vendiéndole urea al cartel de los Ochoa y el cartel que maneja alias Doble Rueda, señalado de ser el que manejaba los campamentos cuando la Operación Gedeón. Es decir, el verdadero negocio de Monómeros es suministrar urea a los carteles del narcotráfico colombiano» («Evidencias de corrupción y narcotráfico. Los rastros de Guaidó en la vieja Asamblea Nacional»).

La urea puede tener varios usos en la producción de cocaína. Uno de ellos es que puede ser utilizada para producir amoniaco de manera clandestina, ya que el mismo está restringido por su uso ilícito en la producción de estupefacientes. También es usada para el proceso de cristalización de la pasta de coca, de hecho es uno de los «precursores» clásicos para la fabricación de cocaína.

Mientras tanto, la credibilidad del sector de la oposición venezolana que representa el «gobierno encargado» ha seguido cayendo, tanto porque otra parte de la oposición le ha quitado sus apoyos, como porque han habido nuevas elecciones, realizadas hace pocas semanas, en el que siguieron perdiendo electorado y apoyos, en relación a aquella parte de la oposición que ha vuelto a tener una postura más dialogante y lejana del intento de constituir un gobierno paralelo.

En medio de esa tendencia, como botón de muestra, puede revisarse la polémica que suscitó la difusión de un video en el que un ciudadano venezolano en Madrid, captó a Leopoldo López saliendo de uno de los restaurantes más caros de Madrid, donde numerosas voces han denunciado que López y su familia llevan un «exilio dorado» con los fondos aportados por el «gobierno encargado».

Leopoldo López: «Leopoldo López y Lilian Tintori Junto a sus hijos saliendo de uno de los Restaurantes Más costosos De Madrid.. Dejando el pellejo señores, o mejor dicho.. Dejando la ayuda humanitaria que se han robado en los cientos de lujos que se dan estos delincuentes.»

 

La reciente votación en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, favorable al Gobierno con 177 votos contra 16, o las distintas señales de descomposición del «gobierno encargado» de Guaidó, dejan varias interrogantes de cómo se desenvolverán en lo venidero las distintas aristas implicadas en la situación venezolana, entre las que está el importante activo de la empresa de Monómeros.

 


 

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Equipo de política internacional de Revista De Frente

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