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Disparar contra la Convención: las fuerzas defensoras del modelo Neoliberal y Oligárquico se unifican en el rechazo a los contenidos refundacionales de la Nueva Constitución

Las derechas, la prensa privada, y opinadores públicos varios, en coro repitiendo un guión compartido de criticar y hasta atacar a la Convención Constitucional por las propuestas de normas constitucionales que están siendo presentadas y aprobadas en las respectivas comisiones. Incontables portadas y notas en los diarios y páginas web de las principales empresas privadas de prensa y comunicación vienen demonizando las propuestas que están siendo aprobadas en los temas más nucleares del modelo neoliberal y el orden oligárquico que reina en Chile: Derechos sobre el Agua, Nacionalización de la gran minería, conformación del Congreso, Estado Plurinacional, regulaciones ambientales, libertad a los presos políticos de la revuelta.

La prensa y las derechas, acostumbradas al menosprecio y la soberbia, no han sido muy creativas con sus calificativos y dichos: «irresponsables», «radicalizados», «ultrones», «extremistas»… Las propuestas serían «barbaridades», «lamentables», extralimitación de funciones…  Nada muy nuevo en verdad, llevan décadas con ese repertorio despreciativo hacia las posiciones políticas e ideológicas que les adversan.

 

Portada de El Mercurio, miércoles 2 de febrero de 2022.

 

Portada de El Mercurio, jueves 3 de febrero

Todo el mundo tiene derecho a opinar lo que quiera y más en un Proceso Constituyente, pero no se puede dejar pasar algunas cosas, como la tanta osadía de no pocas dirigencias de la ex Concertación, gente que tomó decisiones por décadas sin preguntarle a nadie más que a su propia casta político-empresarial, que han gobernado construyendo uno de los modelos neoliberales más extremos del planeta si es que no el que más, y que ahora salen poniendo el grito en el cielo porque según ellos y ellas, la Convención tiene mucha «ideologización», que «hay propuestas ideológicas que no se hacen cargo de las consecuencias que producen» (Soledad Alvear), propuestas que son «aberraciones» y que «habrá que ir pensando en un Plan B que responga la sensatez y la cordura» (Ignacio Walker)…

 

O sea, los mismos que «no lo vieron venir», los que produjeron con sus decisiones, acciones, omisiones, las causas de la Revuelta Popular, ahora quieren condicionar los contenidos de la Nueva Constitución con la misma soberbia y arrogancia con la que despreciaron las demandas y movilizaciones populares por años y años, y se enorgullecían de lo bien que lo estaban haciendo (somos un país modelo, el oasis de latinoamérica, etcétera).

¿Que finalmente no termine alcanzando el quórum de 2/3, que las restricciones impuestas al órgano constituyente impidan el que esta Constitución recoja más plenamente esas demandas y anhelos? Puede ser, sin duda, siempre lo dijimos, desde el mismo 15 de noviembre de 2019 en que se comenzaron a fraguar las condiciones del proceso . El excesivo quórum de 2/3, que así como se impuso acá no tiene más ejemplos en otros procesos constituyentes contemporáneos alrededor del Mundo, tiende a una Constitución de contenidos más limitados, y eso favorece a las posturas conservadoras y de derechas. El resultado de las Elecciones Constituyentes de mayo del año pasado lograron mantener abierta la ventana constitucional a las transformaciones que demandan los pueblos de nuestro país, pero ese condicionamiento y riesgo sigue ahí presente.

Dicho eso, lo que los movimientos y las organizaciones sociales, ese amplio mundo de voluntades de vocación refundacional que se ha llamado como «octubrismo», no puede permitir, es que la misma casta neoliberal que gobernó con un falso «consenso» elitista y antipopular, y que nos llevó al estallido y revuelta, además pretenda condicionar los contenidos de las propuestas y normas que se vayan aprobando en el transcurso del proceso de deliberación y elaboración de normas constitucionales. Las comisiones deliberan y deciden por mayoría 50%+1. Si luego en el Pleno no consiguen los 2/3, pues bien, ahí habrá una nueva oportunidad para reformularlas y conseguir la mayoría, habida cuenta, además, de la atención y el debate público que debe acompañar la deliberación y votación de las nuevas normas constitucionales.  En eso, nadie lo ha negado, hay y habrá disponibilidad y apertura de parte de las y los constituyentes del sector de la Convención de vocación más refundacional, cosa que ha quedado clara siempre en el transcurso del proceso, y que nadie que esté al tanto de lo que sucede efectivamente en la Convención, puede negar de buena fe.

El intentar inhibir el debate constitucional de maneras a veces hasta amenazantes, da cuenta ya de una desesperación de sectores políticos que han perdido el respaldo popular y lo seguirán haciendo con esa intransigencia frente a las indesmentibles pruebas de que las mayorías de nuestro país quieren y necesitan de transformaciones profundas que deben recibir un impulso sustantivo en el nuevo texto constitucional. En los últimos días, el tono amenazante de los sectores más conservadores y neoliberales, ha cobrado una mayor intensidad, siendo además acompañada de una oleada de ataques a las y los constituyentes (en especial de las mujeres), que han propuesto y defendido estas iniciativas de norma constitucional, como Ivanna Olivares (electa por Región de Coquimbo, integrante de Modatima y de la Coordinadora Plurinacional y Popular), o Manuela Royo (electa por Región de la Araucanía, de Modatima y colectivo Movimientos Sociales Constituyentes).

La postura desde los colectivos independientes y constituyentes populares presentes en la Convención Constitucional han venido insistiendo en la postura en que que no se llegó al órgano constituyente con la bandera del «posibilismo» de «la medida de lo posible», ni dando la venia a las limitaciones que impone el quórum de 2/3 y el resto de las condiciones impuestas en el «Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución» que luego se plasmó en la Reforma Constitucional con la que se reguló el proceso, si no que, todo lo contrario, para tensionarlas y hacer todo lo posible por desbordarlas.

Desde Revista DeFrente, nos unimos a las voces de apoyo al sector de la Convención que defiende la vocación transformadora que animó y dio impulso a este proceso de cambio constitucional. Que se ofusque y le moleste a quienes corresponda, por aquí somos los mismos y las mismas que nos movilizamos y dijimos Nunca Más Neoliberalismo por años y años y en la Revuelta Popular, y no olvidaremos nunca de dónde venimos ni hacia dónde queremos ir.

 

Equipo editorial Revista De Frente

Comentarios (1)

  • Guille

    Producto del acuerdo del 15 de noviembre. Compuesta en un 95% por representantes políticos patronales. Funcionamiento antidemócratico. Personajes con lugares importantes en ella tienen graves acusaciones de defensa de envenenamiento con plomo en el norte ante cortes internacionales (Atria). Carga con la responsabilidad política por la impunidad de los 61 muertos del ascenso de masas de oct-dic 2021, así como con la falta de libertad y reparación para con los presos políticos y los torturados. La gente de base, los trabajadores, no deben defender la CC patronal. Se trata de un conflicto en las alturas. Que se arreglen ellos, nosotros debemos aprovechar sus contradicciones para golpear a ambos por igual.

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