Crítica de cine social y político: «Konün Huenu» La Entrada al Cielo. hablada íntegramente en mapuzugun

por Paulo Campos Ellwanger

Könun Huenu

Chile (2010)

75 min.

Un sin igual viaje sensorial, donde los sentidos forman parte fundamental de la experiencia vivida. Sonidos, paisajes, juegan un papel fundamental en el trabajo que esta película, dirigida por Francisco Toro Lessen realiza sobre nuestra memoria sensorial y emotiva.

Hablada íntegramente en mapuzugun, Könun Huenu nos va contando la historia de Akum, un niño que vive con sus abuelos. Una historia que a través de la premisa “No cuentes, muestra”, nos va haciendo participe de una cosmovisión vivida, pero silenciada por la cultura occidental.

Könun Huenu, es visualmente una joya paisajística. El trabajo de Jorge Aguilar, en fotografía, es simplemente notable y nos permite apreciar con toda naturalidad los colores que la tierra del pewen le regala a cada uno de sus habitantes.

En sonido, Claudio Ortega hace lo propio, el agua, las aves, los ecos de la montaña, el resonar de los truenos y arrullo del viento se integran perfectamente a las imágenes que transmiten una profunda reflexión y desolación en algunos pasajes.

La coronación de este trabajo se aprecia en la musicalización, la que cargada de instrumentos tradicionales del alto Bio Bio, es la argamasa que integra todo el trabajo, permitiendo que la dirección despliegue todo el potencial de esta historia, logrando contar un hermoso relato de tradiciones y saberes ancestrales.

Könun Huenu esta contada en mapuzugun y es una historia, para aprender. Una historia que presenta las costumbres a quienes han vivido parte de la tradición mapuche, ya sea recorriendo el Wallmapu, o compartiendo el Kimün de la boca de las ñañas, o disfrutando de las habas a orillas del fogón tostando el trigo.

Es el viaje de Akum, pero también es nuestro viaje, mi viaje, a una niñez añorada, con la lluvia lavando mis penas de niño, los las cortezas de los arboles recorriendo la punta de mis dedos, con la nieve en los zapatos. Con limpios vientos libres, antes que los ríos fuesen drenados por la avaricia de los hombres, antes que los bosques fuesen secados por la envidia de los hombres y antes que los cielos fuesen ennegrecidos por la irresponsabilidad de los hombres.

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