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Berlín gira a la izquierda: Die Linke logra una victoria histórica

Por Pablo Parry

#DeFrente

Berlín, 20 de septiembre de 2026 — En las elecciones al parlamento regional de Berlín celebradas este domingo, Die Linke (La Izquierda) obtuvo una victoria histórica con el 25,7% de los votos, más del doble del 12,2% que logró en 2023, y se convierte por primera vez en la fuerza política más votada de la capital alemana. El resultado marca un giro decisivo en el mapa político de la capital y allana el camino para que La Izquierda encabece por primera vez el gobierno municipal berlinés.

De la oposición al gobierno

La candidata principal de Die Linke, Elif Eralp, dejó claro tras la victoria que su objetivo es ser alcaldesa de Berlín. «Cumpliremos las promesas de campaña y avanzaremos en la socialización de los grandes conglomerados inmobiliarios», declaró Eralp a sus seguidores durante la noche electoral. Esta política de 45 años, de origen turco, apostó toda su campaña al tema de la vivienda, que según los análisis previos era la principal preocupación del electorado berlinés.

La imagen de campaña de Eralp caló hondo: aparecía con frecuencia en actos públicos luciendo un collar dorado con la inscripción «límite al alquiler». El detalle refleja cómo Die Linke convirtió la crisis de la vivienda en capital político. En 2021, Berlín celebró un referéndum en el que la mayoría de los votantes se pronunció a favor de «expropiar» a las grandes inmobiliarias, y Die Linke ahora afirma que impulsará esa demanda.

La aritmética de la coalición y sus obstáculos

Según los primeros recuentos, tras Die Linke (25,7%) se sitúan la CDU (18,8%), Alternativa para Alemania (16,3%), los Verdes (14,3%) y el SPD (12,1%). El actual gobierno de coalición CDU-SPD pierde la mayoría.

Aritméticamente, una coalición rojo-rojo-verde (Die Linke + SPD + Verdes) obtendría 75 escaños en un parlamento de 159, por encima del umbral de mayoría de 80. Los Verdes ya han expresado su disposición a formar una «alianza progresista» con Die Linke y el SPD. Sin embargo, persisten los obstáculos: la copresidenta federal de los Verdes, Banaszak, ha condicionado la cooperación a que Die Linke se pronuncie «claramente contra el antisemitismo».

La postura del SPD es más delicada. Los socialdemócratas mantienen «grandes reservas» sobre el plan de socialización de Die Linke, y su resultado del 12,1% —el peor de su historia— debilita notablemente su posición negociadora.

El avance simultáneo de la derecha

La victoria de Die Linke no es un fenómeno aislado. Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo el 16,3% de los votos en Berlín, un aumento significativo respecto a los comicios anteriores, y se sitúa como tercera fuerza. En las elecciones simultáneas del estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD se convirtió además en la fuerza más votada. El doble resultado supone un duro golpe para el gobierno federal de coalición liderado por el canciller Merz.

El peso de la historia

Los orígenes de Die Linke se remontan al partido gobernante de la RDA, el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED); en 2007 surgió de la fusión del Partido del Socialismo Democrático (PDS) y el Partido del Trabajo y la Justicia Social (WASG). La formación defiende el socialismo democrático y mantiene una postura marcadamente antimilitarista en política exterior, se opone al despliegue del Bundeswehr en el extranjero y aboga por un sistema de seguridad colectiva que incluya a Rusia en lugar de la OTAN.

Aunque Die Linke ya participó en el gobierno berlinés (coalición con el SPD y los Verdes entre 2016 y 2023), la alcaldía siempre estuvo en manos del SPD o la CDU. Esta victoria significa que el partido tiene por primera vez la oportunidad de liderar el gobierno de la capital.

Eralp prometió en su discurso de victoria «cambiar esta ciudad». Pero para un partido cuyo programa se centra en una política de vivienda radical, entre las promesas electorales y la realidad de gobierno se interponen negociaciones de coalición, obstáculos legales y restricciones fiscales. La señal de que Berlín gira a la izquierda ya está dada; la magnitud del giro está aún por verse.

Comunicador Social para Revista De Frente.

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