Sobre el magnicidio contra el presidente de Haití Jovenel Moïse. Un nuevo crimen en un largo historial de violencia e intervención colonialista

El asesinato de Jovenel Moïse muestra la pauperización y literalmente la destrucción de un país devastado por siglos de uno de los colonialismos más extremos del Mundo, con sistemática intervención de Estados Unidos, países OTAN y otros en el último siglo.

Sin ir muy lejos, Lagos y Bachelet pusieron a Chile como parte de golpe de Estado del 2004 contra el Presidente Jean-Bertrand Aristide, una intervención «humanitaria» orquestada por el propio Imperio de EEUU bajo el mando de George W. Bush, y la colaboración cómplice de medios de (in)comunicación y «organizaciones de DDHH» que se hicieron parte de una asonada violentista y de crimen organizado sobre el que se argumentó que el país necesitaba una nueva intervención militar y política.

En realidad, les incomodaba el nuevo giro a la izquierda de Aristide, un político y religioso progresista que ya había sido derrocado una vez a inicios de los 90s, y que estaba en vías de unirse al polo de gobiernos de izquierdas impulsado por Venezuela en esos años.

Luego vino la MINUSTAH («Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití»), y desde el 2017, la “Misión de las Naciones Unidas de Apoyo a la Justicia en Haití”. Altos poderes, sobretodo estadounidenses, siguieron imponiendo su control y sacando su tajada, destacando allí la participación llena de corrupción e intereses cruzados de la familia Clinton.

La presidencia de Jovenel Moïse se deriva de esa secuencia. Desde inicios del 2019, multitudinarias protestas y ciclos de movilización popular vienen rechazado a su Gobierno, el sometimiento geopolítico y las olas de crímenes y represión estatal y paraestatal, en un país está regado de mercenarios y crimen organizado. Sólo en lo que va del 2021, al menos 157 personas han sido secuestradas por estas bandas.

Desde el 2020, Moïse gobierna por decreto, claususado el Congreso, y con unas postergadas elecciones que, se supone, se realizarán en septiembre de este año. Entretanto, había designado a una comisión para redactar una nueva Constitución, que reemplazara la de 1987, la primera de carácter democrático, que expresó los anhelos de emancipación del pueblo haitiano, e impulsada entre otros por el mencionado Aristide.

El pueblo más organizado y movilizado venía demandando la renuncia de Moïse. Pero este hecho, el del magnicidio de hoy, vuelve a enturbiar las cosas. Esta acción cometida por desconocidos pero seguramente por bandas del crimen organizado y/o mercenarios, operando quizá sabe para quién, merece el total repudio, más allá del carácter entreguista, neoliberal, corrupto y autoritario del gobierno de Moïse y sus aliados.

* Notas escritas abordando más en detalle lo aquí dicho de manera más general:

 

¿Qué ha pasado y pasa en Haití? Sobre colonialismo, Golpes de Estado, «ayudas humanitarias» e intervenciones extranjeras

 

Cuando Bachelet se hizo parte del Golpe de Estado e Intervención imperialista «humanitaria» en Haití

 

Cómo Estados Unidos está estrangulando a Haití al intentar un cambio de régimen en Venezuela. Por Vijay Prashad

 

 

Abogado. Investigador en temas de Nuestra América, Derecho Constitucional, Procesos Constituyentes, e Historia y Teoría Política. Blog personal "Miradas desde nuestra América".

Comparte tu opinión o comentario